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Muestra en el Malba cierra gran año de Marta Minujin
La anunciada retrospectiva que Marta Minujin presentará en noviembre en el Malba permitirá ver la riqueza de su creatividad, desde sus primeras obras hasta sus reconocidas acciones y megaproducciones.
Minujin ha realizado happenings, performances, ambientaciones, instalaciones; así como trabajos sobre monumentos, figuras célebres y la desmitificación del arte.
La anunciada retrospectiva que Minujin presentará en noviembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, sin duda, permitirá ver la riqueza de su creatividad, desde sus primeras obras en los años del Informalismo hasta sus reconocidas acciones y megaproducciones.
«La obra de arte es el instante en que el individuo vive, y no la cosa. El advenimiento en su desarrollo, y no las formas, que quedan relegadas al rango de accesorios. El arte de una sociedad en permanente cambio no puede ser, de ninguna manera, una imagen estática», sostuvo la artista.
La retrospectiva será una oportunidad para valorar su condición de pionera en el permanente diálogo con los grandes movimientos del arte contemporáneo y sus los críticos y artistas. La exposición incluirá, entre otras, propuestas como «Simultaneidad en Simultaneidad» (Tree Countries happening: Argentina, Alemania, Estados Unidos- 1966) así como «Circuit Super Heterodyne» (Expo 67 - Montreal), obras clave para la elaboración de «Minucode», exploración sobre comportamientos de distintos grupos sociales en una misma situación.
Un anticipo fue la presentación de «Minucode» en mayo, en el Americas Society de Nueva York, que estuvo centrada en la instalación fílmica que había realizado en 1968 en las salas del Center for Inter-American Relations (hoy Americas Society). La exposición considerada como histórica se propuso aportar una lectura contemporánea a trabajos realizados por Minujín en aquellos años.
Un mes antes, la artista había participado en The Armory Show 2010, cuando la galería Faria Fábregas presentó sus dibujos conceptuales de los 70 y una «photo-obra-performance», única de los 80. La instalación y environment social «Minucode» se presentará también, a partir del próximo 30 de septiembre, en Sevilla, en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.
Desde octubre, además, Minujín integrará con otros reconocidos artistas argentinos «Realidad y la utopía. Itinerarios del Arte argentino desde el presente», en la Akademie der Künste de Berlín, exposición con curaduría de Diana Wechsler.
Minujín cursó estudios de pintura, escultura, dibujo y grabado en las escuelas nacionales de bellas artes Manuel Belgrano, Prilidiano Pueyrredón y Ernesto de la Cárcova. En 1959 realizó su primera muestra individual de dibujos, y antes había intervenido en exposiciones colectivas. Una beca del Fondo Nacional de las Artes le permitió radicarse en París, en 1960, y otra del Gobierno de Francia prolongó su estadía hasta 1963. En esos años, expuso también en Buenos Aires e intervino en creaciones grupales.
Su arte experimentó un vuelco importante cuando abandonó la pintura de orientación geométrica y desembocó en el Informalismo a través de la labor matérica: son esas obras las que presentó, a mediados de 1961, en la Galería Lirolay. La materia le suscitó imágenes, que identificó con hechos de la realidad («El tapial de la calle Lavalle», «Se resquebrajó el techo», «Mancha de humedad en la cocina»).
En la misma galería, al año siguiente exhibió creaciones tridimensionales: vista como insuficiente la posibilidad de bidimensión que le ofrecían sus operaciones y mezclas matéricas, añadió elementos corpóreos para generar en el espectador la sensación de una «presencia». Surgieron así objetos y composiciones de objetos, esculturas que anunciaban ambientaciones e instalaciones, según es el caso de «A la orden mi general», donde el cartón y la laca a la piroxilina sostenían una serie de botas y cartucheras.
«El hombre antes del hombre», «exposición de cosas» que realizó en la Galería Florida junto a Dalila Puzzovio, Rubén Santantonín y Zulema Ciordia, muestra conjunta que algunos historiadores han citado como el despertar del Pop Art en la Argentina. En París, Minujín avanzó hacia las ambientaciones: con el holandés Marc Bruse realizó «La pieza del amor» en la que empleó tela de colchón, pintura fluorescente, gomapluma, madera, resortes y cadenas; «obra de participación». Esta obra volvió a presentarse a fines del 2009 en la Galería Lara Vincy, Paris, y en marzo de este año en LAAC, Lieu dArt et dAction Contemporaine, de la ciudad de Dunkerque.
Atraída por el happening, organizó con Jean-Jacques Lebel, en la Galería Raymond Cordier de París, en 1963, «El gallo»; y, poco después, en un terreno baldío del Impasse Roussin, «La destrucción»: allí instala sus objetos tridimensionales e invita a hacer lo mismo a varios artistas (Christo, Élie Charles Flamand, Lourdes Castro, Mariano Hernández, Paul Gette); despedazadas las obras, cada uno creó otras en base a los despojos que habían quedado, para luego quemarlas, en tanto soltaban quinientos pájaros y liberan a una multitud de conejos.
Por ello, los curadores de «Minucode» en el Ameritas Society, Gabriela Rangel y José Luis Blondet, señalaron: «Marta Minujín es considerada una pionera del happening por haber desarrollado una reflexión crítica a la vez que popular sobre los medios de comunicación y los efectos de la tecnología en el comportamiento humano. Minujín es autora de numerosos trabajos desarrollados en Paris, Nueva York, Montreal y Buenos Aires entre las décadas de los 60 y 80, hoy fundamentales para entender nuevos lenguajes asociados a expresiones artísticas no objetuales».


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