Aunque la ley que reguló el mercado de la marihuana fue aprobada en diciembre de 2013, casi un año después su implementación avanza con pies de plomo. El Gobierno abrió el registro para autocultivadores y clubes de cultivo de cannabis, pero todavía resta la parte más novedosa del proyecto: la producción, distribución y venta en farmacias, bajo control estatal. Fuentes gubernamentales estimaron que comenzará a plantarse antes de fin de año y que el cannabis para uso recreativo podría llegar a las farmacias antes del cambio de Gobierno el 1 de marzo.
La legalización de la marihuana es vista con recelo por Tabaré Vázquez, oncólogo de profesión y que durante su Presidencia (2005-2010) patrocinó duras medidas antitabaco que enfrentaron al país con la tabacalera Philip Morris.
Desde el lanzamiento de la polémica propuesta impulsada por Mujica, Vázquez ha mantenido distancia, recomendado fuertemente no consumir marihuana e indicando que seguirá con atención los resultados de la medida para realizar "las correcciones que sean necesarias".
En una entrevista en octubre con el semanario "Búsqueda", sostuvo que "es increíble" que las farmacias vayan a vender cannabis, pero indicó que así será "si la ley lo autoriza". Más de la mitad de la población rechaza la medida.
La herencia del mercado del cannabis "puede ser uno de los asuntos más complejos" para el futuro presidente, dijo Rafael Piñeiro, doctor en Ciencia Política y profesor de la Universidad Católica. "Obviamente Tabaré Vázquez nunca habría impulsado un proyecto de las características del que impulsó Mujica, pero al mismo tiempo no se va a desentender de los compromisos que asumió la anterior administración", estimó.
Otro tema promovido por Mujica y que generó fuerte polémica en el país fue el acuerdo del mandatario con el Gobierno de Estados Unidos para recibir como refugiados a seis presos de Guantánamo, una decisión que anunció en marzo pero que se fue dilatando.
Después de defender a capa y espada su idea, finalmente a comienzos de octubre Mujica buscó bajar la polémica indicando que analizará el tema con el próximo Gobierno.
A nivel económico, un millonario proyecto de extracción de hierro a gran escala defendido por el Gobierno y resistido por un alto porcentaje de pobladores de la zona a explotar, también podría quedar en manos del próximo presidente.
La minera Aratirí -filial local del grupo indio Zamin Ferrous- comenzó a explorar en 2009 un área de 120.000 hectáreas en Cerro Chato (centro-este) en busca de hierro. Es el primer proyecto de minería de gran porte en el país y representaría una inversión de 2.800 millones de dólares.
| Agencia AFP |


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