3 de marzo 2010 - 00:00

Mujica a militares: ‘‘No vine a saldar cuentas del pasado’’

José Mujica participó de la investidura en el cargo de los 13 ministros del gabinete, entre ellos el moderado titular de Economía, Fernando Lorenzo (derecha), hombre del entorno del vicepresidente, Danilo Astori (izquierda). En la asunción del ministro de Agricultura, Mujica dijo que al funcionario «lo venía pastoreando hace rato».
José Mujica participó de la investidura en el cargo de los 13 ministros del gabinete, entre ellos el moderado titular de Economía, Fernando Lorenzo (derecha), hombre del entorno del vicepresidente, Danilo Astori (izquierda). En la asunción del ministro de Agricultura, Mujica dijo que al funcionario «lo venía pastoreando hace rato».
Montevideo - José Mujica acompañó ayer a sus nuevos ministros del Interior, Eduardo Bonomi, y Defensa, Luis Rosadilla, ambos ex tupamaros que padecieron cárcel como él, en la jura del cargo, al igual que al resto de los 13 titulares de cartera. La ocasión fue utilizada por Mujica para aclarar a militares que no se propone «saldar cuentas» del pasado, en una intervención que procuró en todo momento «mirar hacia adelante».

«No somos aficionados a vivir de la nostalgia ni de páginas amarillas; todos los días amanece, la vida comienza. Siempre estamos comenzando, la vida se vive con coraje y hacia adelante», afirmó Mujica en un discurso luego de que Rosadilla asumiera como ministro.

Según el gobernante, «cada cual tendrá que cargar con su mochila, pero las mochilas no son ejercicio de saldar cuentas cuando hay que construir». «Por eso hoy esto es muy simbólico, tremendamente simbólico», consideró frente a los jefes de las Fuerzas Armadas, líderes de la oposición, legisladores, empresarios y sindicalistas presentes en la ceremonia.

Luego de que en octubre pasado fuera rechazado el referendo para derogar la Ley de Amnistía por los crímenes de la dictadura, en el izquierdista Frente Amplio y en organismos de derechos humanos se abrió un debate, ya que algunos sectores dijeron percibir que el propio Mujica y el mandatario saliente, Tabaré Vázquez, no se esforzaron lo suficiente en la campaña. El ahora presidente había sido explícito en su momento cuando aseguró que no era de su agrado ver a «viejitos en la cárcel».

Paralelamente, los partidos Nacional y Colorado (centroderecha) sembraron dudas durante el proceso electoral sobre la intención de Mujica de tomarse «revancha» de los 13 años que debió pasar en prisión durante la dictadura, en pésimas condiciones.

El mandatario admitió sentirse emocionado porque el Ministerio de Defensa «tiene un significado especial» para él.

Rosadilla, de 56 años, al igual que Mujica, de 74, militó en el Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros) y estuvo nueve años preso durante la dictadura militar (1973-1985).

«Vengo de un proceso largo, con muchos fanatismos, he dejado todos los fanatismos y me he hecho fanático de algo nuevo, un solo fanatismo: el de transformar a Uruguay en un país vivible para todos», aseguró Rosadilla.

Al asumir el Ministerio del Interior, Eduardo Bonomi, mano derecha de Mujica, de 63 años, también aludió a las críticas. Dijo que no va a hacerse «el distraído o mirar para el costado» en relación con los cuestionamientos suscitados incluso dentro del propio cuerpo policial.

«El pueblo no hizo la reivindicación del pasado, sino que debemos mirar hacia adelante y construir el futuro», enfatizó Bonomi, que también estuvo preso y a quien senadores opositores acusaron de participar en acciones guerrilleras que culminaron con la muerte de dos policías.

Bonomi nunca negó su participación y dijo que es «responsable político de todos los hechos» en relación con las actividades del MLN-Tupamaros durante el final de la década de los 60 y comienzos de los 70, contra un Gobierno electo primero y contra un régimen de facto, después.

Al terminar el acto de Bonomi, Mujica se retiró a un bar a desayunar junto a colaboradores a la vista de transeúntes.

El mandatario izquierdista había impuesto a primera hora de la mañana a su ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, sobre quien dijo: «Lo venía pastoreando desde hace rato» para el cargo.

Como ministro de Economía asumió el ortodoxo Fernando Lorenzo, un hombre racional que se maneja en la órbita del vicepresidente Danilo Astori, artífice de la confianza que generó el Gobierno que terminó.

En la asunción del canciller Luis Almagro, Mujica le encomendó la tarea de que Uruguay sea percibido como un país «fino, inteligente y respetado en el exterior».

Agencias AFP y ANSA