Los jugadores neozelandeses festejan con la copa en alto la consagración en el Mundial.
Auckland, Nueva Zelanda - Los All Blacks, sufriendo y favorecidos acaso por algún fallo arbitral, vencieron 8-7 a Francia en la final con menor cantidad de puntos de la historia y se coronaron bicampeones mundiales de rugby. Unas 60 mil personas que colmaron el estadio Eden Park, de Auckland, estallaron de alegría con el silbato final del sudafricano Craig Joubert, que repitió el título que Nueva Zelanda había logrado en el primer Mundial de 1987, también de local y ante el mismo rival.
Un try del pilar de Tony Woodcock a los 14' y un penal del ingresado Stephen Donald a los 44' dieron el triunfo a los All Blacks, que en cuartos de final habían eliminado a Los Pumas.
Francia, que había sido verdugo de Nueva Zelanda en los Mundiales de 1999 y 2007, descontó a los 48' con un try del capitán Thierry Dusautoir, figura del partido, convertido por Francois Trinh-Duc.
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