7 de julio 2016 - 00:00

Mundo en pocas líneas

Brasil: el Papa separó a un obispo

Ciudad del Vaticano - El papa Francisco aceptó la renuncia de un obispo brasileño, quien fue acusado de ignorar casos de presuntos abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes de su diócesis, informó el Vaticano ayer. El obispo Aldo di Cillo Pagotto, del estado de Paraiba y de 66 años, dimitió bajo un estatuto de la ley eclesial católica de acuerdo con el cual los prelados están obligados a presentar su dimisión si se encuentran enfermos o si existe causa grave. El año pasado, la Iglesia Católica despojó al religioso de su facultad de ordenar sacerdotes mientras se investigaban las acusaciones en su contra. Bajo circunstancias normales, el religioso se habría mantenido en el cargo hasta que cumpliera 75 años. Pagotto fue acusado de permitir el ingreso a los seminarios de su diócesis de hombres que buscaban convertirse en sacerdotes, quienes habían sido rechazados en otros lugares en Brasil por ser sospechosos de abuso a menores.

Dilma juega sus últimas cartas

Brasilia - La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, quemó ayer sus últimos cartuchos frente a la comisión del Senado que sustancia el juicio político por supuestos delitos fiscales y alertó otra vez sobre el golpe que supondría su destitución. Brasil no merece sufrir una nueva ruptura democrática, afirmó la mandataria, separada de sus funciones desde el pasado de 12 de mayo, en una carta dirigida. La gobernante tenía ayer la oportunidad de presentarse personalmente ante el grupo legislativo, pero optó por enviar a su abogado, José Eduardo Cardozo, quien leyó la misiva en la que insiste en que se juzga a una persona inocente. El exministro admitió que le recomendó a la dirigente del Partido de los Trabajadores que no comparezca, pero no aclaró las razones, explicadas por el senador Lindbergh Farias, del oficialismo. Le pedimos que no venga a este juego de cartas marcadas para no legitimar un golpe, declaró el legislador.