5 de marzo 2012 - 00:00

Nada lo detiene

Pablo Mouche festeja su gol. Boca le ganó 2 a 0 a San Lorenzo y se sacó de encima un rival tradicional.
Pablo Mouche festeja su gol. Boca le ganó 2 a 0 a San Lorenzo y se sacó de encima un rival tradicional.
Boca sigue su camino de equipo invicto y puntero. Nada lo detiene, ni viejas paternidades ni rotación de algunos titulares. Ya suma 36 partidos (si se considera la Copa Libertadores y la Copa Argentina) o 33 en el torneo local.

Sigue siendo un equipo que no brilla, pero que tiene seguridad defensiva y mucha firmeza para manejar el partido, sin sufrir sobresaltos.

A San Lorenzo lo fue desgastando hasta que en el segundo tiempo encontró el zurdazo impresionante de Juan Sánchez Miño, que le dio el 1 a 0 y a partir de allí se sabía que lo ganaba, que era imposible revertirle el resultado.

Boca fue superior los 90 minutos y no se puso en ventaja en el primer tiempo por responsabilidad de Nereo Champagne, que tapó tres situaciones claras de gol (entre ellas un cabezazo a quemarropa de Santiago Silva abajo y junto a un palo).

San Lorenzo quiso ser protagonista luchando en la mitad con Ortigoza y Kalinski, pero Somoza se hizo dueño del sector y Pablo Ledesma y el juvenil Sánchez Miño (de gran partido) lo auxiliaron por los costados.

Se tuvo que ir lesionado Darío Cvitanich con un tirón en la ingle, que hoy se sabrá si

es contractura o desgarro, y Pablo Mouche entró para acompañar a un Santiago Silva, que estuvo muy activo bajando para generar juego.

Después del gol de Sánchez Miño, Boca se adueñó del partido y aprovechó la desesperación de San Lorenzo que salió azuzado por su público a buscar el empate con Romagnoli y Méndez en la cancha para atacar con cuatro y después con Nahuel Benítez, para sumar un delantero más.

Sin embargo, fueron muy pocas las situaciones que creó y Agustín Orión las solucionó sin problemas.

Por el otro lado, el contraataque de Boca generaba situaciones y al final Pablo Mouche aprovechó uno para poner el 2 a 0 final.

Boca no extrañó a Riquelme y tampoco a Erviti. Sacó a relucir su versión «utilitaria», ésa que tantas alegrías le dio y le está dando y que hace que siga su camino de éxitos.