Es debido a los aumentos en el precio del petróleo, el tipo de cambio y los biocombustibles, en un mercado que está desregulado por el Gobierno desde octubre pasado.
Desregulado. Así está el mercado de los combustibles por decisión del gobierno. Y los precios en los surtidores lo reflejan.
Las petroleras Axion, Shell y Pampa Energía aplicaron desde las primeras horas de ayer un aumento promedio del 4,5% en los precios de los combustibles, estimándose que YPF tomará la misma decisión en los próximos días. Es la tercera suba que se concreta este año, con lo que se acumula casi un 14% desde enero.
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El alza de los combustibles presionará sobre los índices de inflación de abril, sumándose al impacto de los aumentos en las tarifas de gas y en el transporte. Además, hasta ahora no se sabe si el Gobierno ajustará el impuesto a los combustibles durante este mes, cuando se conozca el índice de precios minoristas de marzo, ya que ese gravamen varía ahora cada tres meses y el actual fue fijado el 1 de enero si postergará la aplicación hasta el 1 de mayo.
El anterior aumento en los surtidores lo inició YPF y fue el 6 de febrero. Si se considera la jornada anterior a esa suba y antes de ayer, el precio el petróleo Brent de referencia en el mercado local varió sólo un 0,5%, pero el tipo de cambio lo hizo en un 3,4%.
Entre las mismas fechas, el Gobierno dispuso incrementos en los biocombustibles , ya que son productos regulados. Así el 6 de marzo, el Ministerio de Energía estableció un aumento de casi el 15% en el precio el biodiésel que representa el 10% de un litro de gasoil, con la particularidad de que también autorizó subas retroactivas para enero (2,25%) y febrero (9,38%).
Luego la cartera a cargo de Juan José Aranguren estableció desde el 1 de abril un alza en el bioetanol que representa un 12% de un litro de nafta: el elaborado a base de caña de azúcar aumentó un 3,54%, a $16,161, y el que se hace con maíz se incrementó un 7,96%, a $13,164 por litro. En tanto, se estima que del total que se utiliza para los combustibles, el 60% proviene del maíz y el 40% de la caña.
Los mayores ajustes en el biodiésel explican que los aumentos al público que rigen desde ayer, son mayores en el caso del gasoil.
Sin embargo, entre las empresas petroleras se insiste en que además hay un retraso con respecto al precio internacional del petróleo y el tipo de cambio que se arrastra desde diciembre, y que también tuvo influencia en el nuevo ajuste en los surtidores. Por lo que dicen, ese atraso todavía no estaría saldado y explicaría también en parte futuros aumentos.
Afirman que entre la suba al público del 1 de diciembre y el siguiente aumento del 8,5% a mediados de enero, el petróleo había avanzado un 9,78% y el tipo de cambio un 11,8%, y estos efectos no se trasladaron totalmente a los surtidores originando una especie de desfase en los ingresos de las refinadoras.
El argumento resulta por lo menos llamativo después de varios años de precios controlados o concertados, pero estando el mercado desregulado por decisión del Gobierno, es difícil que las empresas frenen el impulso de mantener la rentabilidad.
Desde ayer, la nafta súper de Axion en Capital Federal aumentó un 4,3%, a $25,43, mientras que la premium aumentó un 4,9%, a $29,99. En tanto, el gasoil premium subió 6,5% y pasó a $ 27,01.
En el caso de Shell, la nafta súper aumentó un 4,5% a $25,79; y la premium con igual variación pasó a $30,27. El gasoil se ajustó un 6%, por lo que el diésel llegó a $23,11 y el premium, a $27,34.
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