Es tiempo de borrón y cuenta nueva para David Nalbandian. Atrás quedaron la polémica desatada en Queens tras agredir involuntariamente a un juez de silla y las eliminaciones en primera ronda en Roland Garros y en Wimbledon. Pese a que es consciente de que las cosas se le ponen cada vez más cuesta arriba, el cordobés le pone el pecho y ya se mentaliza para su próximo desafío: los Juegos Olímpicos de Londres, donde irá en busca de una medalla. A los 30 años, y en una pendiente negativa, el Rey no les escapa a los desafíos. «Estoy muy ansioso, esperando el sorteo. Sé que al no estar preclasificado dependeré mucho de la suerte para evitar un partido complicado en primera ronda. Ojalá esté de mi lado y empiece ganando para tomar confianza», explicó el N° 41 del mundo en conferencia de prensa en la que fue designado embajador de la campaña «Rexona no abandona, David Nalbandian tampoco».
Apoyado en una preparación de casi seis semanas que llevó a cabo en el Vilas Club, el oriundo de Unquillo, que viajará el martes a la capital inglesa, aspira a aquellas producciones del comienzo de 2012, cuando estuvo cerca de voltear a Rafael Nadal en Indian Wells y a Andy Murray en Roma. «Esta segunda parte del año es realmente motivadora. Además de Londres, tengo el desafío de conquistar la Copa Davis, la gran cuenta pendiente de mi vida y de la historia argentina. El calendario se apretó un poco este año por los Juegos pero confío en estar a la altura de las circunstancias en cada torneo», señaló.
Con respecto a la cita olímpica, en la que también competirá en dobles con Eduardo Schwank, , dijo: «Somos una gran pareja, que se fue conociendo en cada serie de Copa Davis. Habrá que ver cómo nos adaptamos al césped, donde nunca jugamos. Tengo fe en que algo conseguiremos», aventuró.
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