5 de diciembre 2011 - 02:17

Negocia la UCR para no quedarse sin jefe

Mario Barletta
Mario Barletta
A 10 días del final del mando de Ernesto Sanz como presidente de la UCR, aún no está totalmente definido cómo será la nueva conducción. De hecho, el único candidato a sucederlo, el santafesino Mario Barletta, sigue caminando hacia el edificio de la calle Alsina complicado en medio de presentaciones judiciales y denuncias del cobismo que ven tras su elección un pacto entre Sanz y el Morena de Gerardo Morales para distribuirse cargos. Y lo cierto es que existe un acuerdo de hecho entre todas las partes, a excepción de los seguidores de Julio Cobos, para que sea Barletta el sucesor de Sanz. La idea es que tras esa manta que cubre a los dos sectores haya una pelea por las segundas líneas, es decir, los cargos en la mesa de conducción.

Así, lo único seguro hasta ahora es que Sanz dejará la conducción del Comité Nacional el próximo 16 de diciembre. Y ya anunció que no se quedará en ese sillón ni un minuto más. Tampoco parece posible que haya una prórroga de mandatos, por lo que en la urgencia, si no hay un acuerdo, solo algún integrante alternativo podría hacerse cargo del problema. En este caso, todo va directo al secretario general del Comité Nacional, Jesús Rodríguez, que ya ha ocupado todos los cargos existentes en el radicalismo, salvo la presidencia del partido o de la Convención Nacional.

Las pujas por la conducción estallan hoy en todos los sectores de la UCR, a pesar del aparente acuerdo para unificar la conducción en Barletta.

La semana pasada, la Organización de Trabajadores Radicales lanzó la candidatura de Raúl Barr para presidir el Comité Nacional sosteniendo que «hay que evitar una falsa renovación».

Insistencia

«No vamos a acompañar con nuestro voto a nadie que no garantice un radicalismo con sentido social, con la mirada puesta en la recuperación de su ideología histórica. Si quieren un partido radical para hacer neoliberalismo nos van a encontrar en la vereda opuesta», protesta Barr.

Barletta sigue insistiendo en que quiere ser candidato por consenso. Habiendo solucionado el problema de papeles que significaba el no ser delegado al Comité Nacional, en un partido donde el presidente sólo puede elegirse entre los integrantes de ese cuerpo, Barletta ahora pide que haya un acuerdo para su designación.

«La base de la construcción es el diálogo», dijo el santafesino el fin de semana y recordó la «madurez de la Juventud Radical que alcanzó una conducción integrada».

«Tenemos la tarea de fortalecer al partido porque estamos en un momento de debilidad», dijo Barletta mientras el cobismo porteño sigue acusando por la existencia de un «pacto entre Gerardo Morales y Ernesto Sanz por representar todo aquello que la sociedad argentina rechazó en el radicalismo en los comicios del 23 de octubre pasado».

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