22 de enero 2015 - 16:41

Negociación con Brasil se complica por tema autos

• HUBO FUERTE CAMBIO DEL PERFIL DEL INTERCAMBIO COMERCIAL

Negociación con Brasil se complica por tema autos
 El año pasado el flujo comercial con Brasil cayó el 21%, a u$s 28.425 millones, retrocediendo casi a niveles de la crisis financiera mundial de 2008/09 y bien lejos del récord histórico de 2011 con u$s 36.3615 millones. Ambos países han perdido mercado, pero para Brasil, que viene de dos años malos en los que se fagocitó el megasuperávit comercial (en 2014 tuvo déficit), 2015 es clave para recuperar la iniciativa del segundo mandato de Dilma. Ya lo reconoció el flamante ministro de Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro, que al asumir dijo que su gestión estará orientada hacia una política de comercio exterior más activa que produzca la ampliación de los acuerdos comerciales con los socios estratégicos, en especial el Mercosur, los EE.UU. y China. Con respecto a la Argentina, Monteiro no dudó en enviar una señal a sus pares argentinos, vía el primer reportaje que concedió como ministro tras dejar la presidencia de la central fabril brasileña CNI, que exigirá al Gobierno de Cristina de Kirchner eliminar las restricciones a las importaciones sobre los productos brasileños. Está claro que el nuevo equipo económico brasileño se plantará frente a los negociadores argentinos con menos tolerancia ante las arbitrariedades criollas. Se vienen tiempos duros en las mesas bilaterales. Cabe tener en cuenta que para los exportadores brasileños el mercado argentino sigue siendo clave como destino de sus embarques, en particular, los manufactureros. Y el superávit que tenían con la Argentina llegó a explicar casi un tercio del resultado positivo de la balanza brasileña.

En este contexto, el cambio que ha registrado la estructura del flujo bilateral constituye uno de los principales obstáculos para las próximas negociaciones. Es que sin lugar a dudas el complejo automotor y autopartista se erigió en los últimos años como el pilar del comercio entre ambos países. El año pasado, amén de que entre los 15 principales bienes intercambiados por ambos países autos y autopartes lideran el ranking, en el caso argentino los embarques de este complejo industrial representan casi la mitad de las exportaciones totales a Brasil mientras que para el vecino país rondan aproximadamente el 40% del total. Esto explica, en parte, el cambio de la pauta comercial bilateral.

Años atrás, el principal producto argentino exportado a Brasil era el trigo, que llegaba a representar más del 20% de las ventas totales. Hoy son los autos, que son el 30% del total, teniendo en cuenta sólo los primeros tres principales productos vendidos. En el caso de Brasil, los celulares llegaron a ser la segunda mayor exportación al mercado argentino. En la actualidad todo ha cambiado. Brasil se ha concentrado, restricciones a las importaciones mediante, en la exportación de autos y autopartes, y de minerales, en particular hierro y aluminio. Al monitorear los 15 principales productos vendidos a la Argentina, 12 pertenecen al complejo automotor-autopartista. En el caso argentino, los embarques de autos y autopartes también lideran el ranking de los mayores productos exportados al vecino país, pero entre los 15 principales se mezclan unos derivados del trigo, naftas, malta, papas, peras y cebada. El 11º más importante son los desodorantes corporales, que representan casi el 2% del total general.

Esto habla del perfil del intercambio bilateral que se erige en el foco de atención de los negociadores de ambos países para las próximas rondas. Si bien los dos países son dependientes de lo que acontezca con los precios de los commodities, Brasil se muestra más vulnerable por la magnitud de los embarques de hierro, que representan más del 6% del total. Vale destacar que el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, y su par Monteiro ya les recomendaron a las terminales brasileñas reorientar los embarques para reducir la exposición al mercado argentino.

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