Netanyahu estimó ante sus ministros reunidos en el Consejo semanal que "en las próximas semanas, las potencias mundiales podrían alcanzar un acuerdo con Irán que le permitiría conservar su poderío nuclear, lo que amenazaría en primer lugar la existencia de Israel".
"En calidad de primer ministro de Israel, estoy obligado a hacer todos los esfuerzos posibles para impedir que Irán obtenga las armas nucleares que apuntarían contra el Estado de Israel", dijo, según declaraciones publicadas por su oficina. "Iré a todos los lugares donde me inviten para hacer oír la posición de Israel y para proteger su futuro y su existencia".
Netanyahu se presentará el 3 de marzo ante las dos cámaras del Congreso estadounidense, donde los republicanos, que son mayoría, amenazan con votar nuevas sanciones contra Teherán, en una provocación al presidente Obama ahora que las negociaciones con las grandes potencias sobre el polémico programa nuclear iraní entraron en la recta final.
El discurso del primer ministro ocurrirá dos semanas antes de las elecciones en su país, lo que fue visto por la oposición como un uso electoralista de la cita.
Ayer, el frente pacifista Meretz exigió a la Comisión Electoral que prohíba la difusión pública de la comparecencia. Zehava Galón, dirigente de esta formación, consideró en su apelación que el discurso es "propaganda electoral" fuera de los marcos provistos por ley, por lo que no debería ser transmitido en los medios israelíes.
Habitualmente este tipo de alocuciones son emitidas en directo por los principales canales israelíes de televisión y plataformas de internet, que ahora podrían verse coartados si el juez Salim Yubrán, jefe de la Comisión Electoral, acepta el recurso.
Además, los principales políticos de la oposición israelí acusaron a Netanyahu de poner en peligro las relaciones con su principal aliado en el mundo.
Ayer, el influyente senador republicano, John McCain, dijo en el programa Face the Nation que "los lazos entre Israel y Estados Unidos nunca estuvieron peor", sugiriendo que por estas razones "es importante que el primer ministro Netanyahu hable con el pueblo estadounidense".
La invitación para hablar ante los legisladores estadounidenses, expedida por el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, abrió la semana pasada una nueva crisis entre el Gobierno israelí y la Casa Blanca, que no estaba al tanto de la decisión.
El secretario de Estado, John Kerry, explicó que Netanyahu "viola el protocolo" por no coordinar su visita con el poder ejecutivo.
El presidente Obama, que tiene una relación tensa con Netanyahu, no se reunirá con el líder israelí durante su visita a Washington, informó su oficina. Esta decisión fue ampliamente presentada en los medios de comunicación israelíes como un desaire.
La Casa Blanca mencionó la proximidad de la elección del 17 de marzo en Israel y la intención de evitar la aparición conjunta para no influir en el proceso electoral israelí como razón para denegar una invitación al Salón Oval al premier.
| Agencias EFE, Reuters y AFP |


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