17 de agosto 2015 - 00:00

Newell’s igualó y se fue envuelto en reproches

 Un telón de insultos y silbidos recibió y despidió a Newell's, que empató sin goles con Temperley en un olvidable partido. Claro, luego de dos derrotas consecutivas, el equipo rojinegro volvió a su estadio, donde en su última presentación había perdido nada menos que el clásico contra Rosario Central, el cuarto seguido, y la gente que llenó la cancha se lo recordó desde que entraron hasta que se fueron.

Además, apenas habían jugado un minuto y 50 segundos cuando el árbitro Mariano González, quien tuvo una noche casi tan olvidable como la de Newell's, le dio a Maximiliano Rodríguez un penal por una falta de Ignacio Boggino casi un metro fuera del área. Pero "Maxi" le pegó al poste izquierdo, algo anunciado, y el arquero Federico Crivelli adivinó y se quedó con su remate.

El resto fue un encuentro extraño, entre un Temperley que jugó casi todo el tiempo como si tuviera nueve jugadores: una línea de defensores, cinco volantes y Pablo Vilchez solo contra todos adelante, pero con el agravante de que sus volantes no anticipaban y se defendía casi dentro del área. Y Newell's, que dispuso todo el tiempo de la pelota, llegó bien dos veces por la derecha con diagonales de Mugni, pero Escobar y Tonso patearon desviado. El final repitió el comienzo: Newell's se fue envuelto en un coro de insultos y silbidos, y sumó once partidos de una racha en la que ganó uno, empató cinco y perdió cinco.

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