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Ni el dolor lo detiene
Djokovic emocionó a todos con la sentida dedicatoria a su abuelo, recientemente fallecido, tras su victoria en Montecarlo. El serbio ya está en cuartos de final.
Y antes de esos dos partidos, el francés Julien Benneteau se torció el tobillo y se fracturó el codo durante su derrota ante el escocés Andy Murray. «Fui a darle un abrazo. Su victoria ante Dolgopolov es una demostración de fortaleza mental», dijo Nadal tras su 6-1 y 6-1 sobre el kazajo Mijail Kukushkin. El mallorquín se enfrentará hoy al suizo Stanislas Wawrinka, vencedor por 6-3 y 6-3 sobre el español Nicolás Almagro.
En cambio, Djokovic jugó con la vista nublada. Horas antes de su 2-6, 6-1 y 6-4 sobre Dolgopolov se había enterado de la muerte de Vladimir, su abuelo, al que adoraba. Tras el último punto, un tiro del ucraniano fuera de los límites, Djokovic se arrodilló y elevó durante medio minuto sus brazos al cielo. Se fue llorando. Hoy lo espera en cuartos el holandés Robin Haase. «Fue muy duro para él jugar», dijo la ATP al explicar por qué el serbio no dio la conferencia de prensa habitual tras el partido. En otros encuentros el francés Jo-Wilfried Tsonga avanzó a cuartos al derrotar al español Fernando Verdasco por 7-6 (7) y 6-2. También ganaron el checo Tomas Berdych, rival de Murray hoy, y el francés Gilles Simon, que dará forma a un duelo francés con Tsonga. Ambos son ya los franceses que más lejos llegan en Montecarlo desde Richard Gasquet en 2007.

