1 de febrero 2010 - 00:00

Ni con Riquelme le alcanzó a Boca para poder ganar

Riquelme abraza a Palermo en el festejo del primer gol. Boca ganaba con la fórmula de siempre, pero Argentinos le empató en el último minuto.
Riquelme abraza a Palermo en el festejo del primer gol. Boca ganaba con la fórmula de siempre, pero Argentinos le empató en el último minuto.
El triunfo se le quedó atragantado y de la felicidad pasó a la impotencia de la protesta. Boca se llevaba un triunfo que necesitaba como el agua para apagar el incendio de un verano intenso que terminó «quemando» a dos ídolos como Carlos Bianchi y Alfio Basile, y lo estaba consiguiendo de la mano de sus dos jugadores emblema, Juan Román Riquelme y Martín Palermo, pero el tanto en el último segundo de juego de Ismael Sosa le arruinó lo que pintaba para ser una fiesta.

En un partido que ganó en emoción en los últimos 15 minutos por los goles, pero que fue apenas discreto.

Boca jugó mejor que el local. Las dimensiones de la cancha de Argentinos Juniors conspiraron en la intención de Boca de manejar la pelota y por eso el partido se hizo trabado en la mitad de la cancha.

Dentro de ese marco, Facundo Coria en los locales y, sobre todo, Juan Román Riquelme en Boca le ponían un toque diferente y cambiaban la monotonía del juego.

Error

Coria fue quien en el primer tiempo creó las tres situaciones de gol de Argentinos Juniors, que fueron conjuradas por un seguro Abbondanzieri.

En Boca pasó lo mismo. Siempre fue Riquelme el generador de situaciones, incluida la del gol al final del tiempo cuando Peric dio rebote en un remate de Román y Palermo (al filo del fuera de juego) aprovechó para abrir el marcador.

En el segundo Boca salió a manejar el partido, con una buena sociedad entre Riquelme y Gaitán y lo estaba consiguiendo hasta que el técnico Abel Alves cometió el error de sacar a Gaitán para poner a Rosada y defenderse.

Argentinos aprovechó y empató con un gol en contra de Muñoz (que tuvo un retorno a buen nivel) tras tiro libre de Coria.

Después la magia de Riquelme volvió a poner a Boca en ventaja con un gol que figurará en su antología.

El 10 se fue ovacionado (ingresó Insúa), pero no pudo entrar a abrazarse con sus compañeros porque a Boca se le atragantó el festejo, cuando el «Chuco» Sosa (en posición dudosa) aprovechó un descuido y se vistió de héroe al darle el empate agónico a Argentinos Juniors.

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