19 de julio 2017 - 00:00

Ningún partido superó auditoría 2015

Fiscal electoral emitió otro duro dictamen por gastos de campaña sin justificar. No tendrá impacto en el fondeo oficial a las legislativas.

El precandidato a senador por 1País, Sergio Massa, su compañera de fórmula Margarita Stolbizer y el dirigente de izquierda Nicolás del Caño pasaron a integrar el extendido club de los políticos cuyas fuerzas arrastrarán impugnaciones judiciales por el dinero de sus campañas. El fiscal federal con competencia electoral Jorge Di Lello pidió que los balances correspondientes al 2015 no sean aprobados por la Justicia electoral y que, por ende, se congelen las partidas oficiales para su financiamiento en los actuales comicios. La misma decisión había adoptado el fiscal sobre el Frente para la Victoria y el PRO que no pudieron justificar origen y destino de los fondos aplicados en las presidenciales 2015. La decisión para que se suspenda el fondeo, como adelantó Ámbito Financiero tendrá efecto diferido: recién quedará firme cuando haya una decisión de fondo que escale a la Cámara Nacional Electoral (CNE), lo que puede ocurrir más allá del actual período electoral.

En síntesis, ninguno de los candidatos que pujaron por acceder a la presidencia tuvo los balances de financiamiento de campaña libre de tachaduras. Mauricio Macri (Cambiemos), Daniel Scioli (Frente para la Victoria) y Adolfo Rodríguez Saá ya habían tenido una objeción similar planteada por el fiscal Di Lello tras una auditoría de peritos de la CNE sobre los ingresos y egresos de campaña. A ellos se sumaron ayer Massa (por los balances que presentó UNA) y su ahora compañera de fórmula como segunda senadora, Stolbizer, que en el 2015 fue bajo el sello Progresistas. No escapó Del Caño tampoco, que este año vuelve como cabeza para la nómina de diputados por el FIT ahora en la provincia de Buenos Aires.

Los dictámenes de la fiscalía electoral pasaron a las manos de la jueza María Servini de Cubría con la recomendación de que se les impida fondearse con el dinero del Estado destinado a asegurar un valor sobre cada voto emitido en la contienda anterior para cada fuerza. Primero deberá expedirse la jueza, ratificando o no ese criterio y luego la cuestión pasará a la CNE para tener rango definitivo. Lo cierto es que todo transcurrirá por los carriles habituales. No se espera que esa decisión final llegue antes de que las elecciones terminen, con lo cual su impacto será limitado y no dejará sin dinero a las fuerzas políticas, pese a los balances cargados de irregularidades. "Esta fiscalía entiende que las observaciones que se formularon a cada uno de ellos no han sido subsanadas en su debida forma", aseguró el dictamen de Di Lello, que aseguró que "las alianzas no han podido demostrar de forma precisa el origen y el destino de los fondos recibidos". La misma fórmula había aplicado para objetar parte de las presentaciones que luego de las elecciones pasadas hicieron el FpV y el PRO. De todas formas, distan en su nivel de complejidad. Progresistas y el FIT tienen falencias de orden administrativo. Para el resto, las irregularidades fueron más graves y van desde donantes no identificados, aportes de empresas (algunas contratistas) disimulados hasta actos mal declarados. Muchas de esos planteos impactan en el informe presentado por el massismo, donde las autoridades partidarias no pudieron explicar las inconsistencias detectadas por los auditores y que motivaron que ahora ningún balance esté en condiciones de ser aprobado.

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