20 de noviembre 2009 - 00:00

‘‘No anticipamos valor de Boden’’

Daniel Rúas
Daniel Rúas
Mientras los reclamos por regulaciones más estrictas a las calificadoras de riesgo se multiplican en Estados Unidos y Europa, Daniel Rúas, director de Moodys en la Argentina, defendió el modelo de negocios, en que el calificado paga: «el conflicto de intereses está en las relaciones de las personas, hay que intentar reducirlo pero es imposible llevarlo a cero», intentó justificarse.

«Nuestra actividad tiene que ver con si un instrumento se va a pagar, nosotros no venimos a anticipar cuánto valdrá el Boden mañana», agregó en diálogo con Ambito Financiero.

Periodista: ¿Se exploran alternativas al sistema de que el emisor pague por los servicios de las agencias?

Daniel Rúas: Ocurre que el modelo de que pague el inversor tiene defectos mucho más graves: generaría información privilegiada para ese inversor. En Chile, antes que surgieran las primeras clasificadoras privadas había una comisión nacional de clasificación de riesgo, pero rápidamente el Estado se dio cuenta de que se estaba comprando un importante dolor de cabeza. Los conflictos son los mismos y hasta se suma el problema de la politización. Y un ejemplo de los problemas vinculados con la politización de organismos técnicos es el del INDEC. En algún momento se sugirió armar un organismo integrado por la UBA; tampoco así se elimina el conflicto de intereses: ¿cómo podría la misma universidad que realiza tareas de consultoría de proyectos de inversión emitir calificaciones? El conflicto de intereses está en las relaciones de las personas, hay que intentar reducirlo pero es imposible llevarlo a cero.

P.: Moodys redujo la calificación de la deuda ecuatoriana después de que el Gobierno anunciara que suspendería el pago de ciertos bonos; ahora, para la Argentina, reclaman que se normalice la situación del INDEC y se acuerde con los «holdouts» para subir la nota. ¿Cómo se explica que las calificadoras lleguen tan tarde?

D.R.: Se debe separar el análisis crediticio del análisis de mercado. Nuestra actividad tiene que ver con si un instrumento se va a pagar, nosotros no venimos a anticipar cuánto valdrá el Boden mañana. Un mérito para una calificadora es que sus calificaciones tengan estabilidad; no se puede mover las calificaciones como un electrocardiograma, que es lo que habitualmente hacen los bancos de inversión con sus recomendaciones sobre ciertos instrumentos. El objetivo final de los ratings no es ése, tomarlos como recomendaciones es una mala interpretación.

Dejá tu comentario