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No convence a Brasil el “arte en campaña”
La obra del argentino Roberto Jacoby, que exalta la figura de la candidata oficialista Dilma Rousseff, fue considerada de «propaganda» por la Justicia electoral de Brasil.
Antes del vernissage de la 29° Bienal de San Pablo, dedicada al arte político, la obra del sesentista argentino Jacoby ya había ganado celebridad en los medios de Brasil. Consistente en una seguidilla de performances y acciones que emulan una campaña política a favor de Dilma Rousseff, la candidata del Partido de los Trabajadores, la obra se confunde con la vida real y, como en la vida real, fue censurada, casi como si se hubiera colado subrepticiamente en un espacio dedicado al arte en exclusividad.
Jacoby montó los retratos gigantescos de Dilma, sonriente, fortalecida y mostrando todo el control de una triunfadora, junto al de José Serra con su rostro consumido, cansado, ostentando la imagen típica del derrotado. Jacoby, que ganó la beca Guggenheim para realizar un proyecto social, y así fundó «Venus», con las tecnologías de la amistad, pidió un patrocinio al PT, donde le contestaron que la publicidad electoral está prohibida en los espacios públicos.
La idea era cubrir una pared con estrellas rojas, con ese dinero, pero el PT respondió que no podría contribuir porque la propaganda electoral está prohibida en los espacios públicos. Esa instalación recibió 40 mil reales de los organizadores (pese a que ahora manifiesten que no conocían los contenidos). La Bienal recaudó 30 millones de reales de empresas privadas, incentivadas por las ventajas fiscales de la ley Rouanet de mecenazgo.
Según cuenta la artista Mariela Scafatti, que integra el grupo argentino, «igual continuamos con nuestras actividades planeadas en el mismo espacio, aunque el mural con las imágenes de Dilma y Serra lo taparon ayer con un papel madera y se llevaron el video, todas las impresiones serigraficas que decían Dilma y los pins (broches) con el logo del «PT». Las camisetas rojas las seguimos usando, pero dadas vuelta».
Para Jacoby la censura (acaso hasta deseada) le ha sumado una publicidad inesperada. Scafati cuenta que invitaron a mucha gente a participar de las actividades que realizan. La programación promete jornadas imperdibles, como: «Pintura terapéuticamente política o políticamente terapéutica», coordinada por Victor Florido, Adriana Minoliti y Santiago Villanueva; «Fábrica recuperada de pins (broches)»; «Radio Electrónica Artesanal Abierta»; «Taller de serigrafía» de Mariela Scafati; «Show de Magia» con Daniel Joglar; «Encuentro de Política Epistolar», con Fernanda Laguna, y «Oficina de Jingles a partir de cartas, canciones y literatura de cordel».
Finalmente presentarán entre otras actividades, el CD «Banal (Lucha armada)» vol. 1 y «Dilma (Lucha armada)» vol.2.


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