3 de septiembre 2013 - 00:00

No es la tasa, es Summers

No es la tasa, es Summers
La sucesión de Ben Bernanke al frente de la Fed presenta un problema fundamental y decisorio para determinar quién debe ser su heredero. Este problema es cuál será la realidad económica que deba enfrentar ese heredero. Recién a partir de estos escenarios (la realidad será una, pero para anticiparla debemos plantear diversas posibilidades), podemos imaginarnos los comportamientos y las reacciones de los distintos candidatos sobre la base de su historia y personalidades, y así estimar qué grado de eficacia o fracaso podrían tener. A grandes rasgos -tomamos los dos candidatos favoritos-, y en el mejor de los casos, podemos decir que en un marco económico "normal" Janet Yellen apunta a ser la persona más indicada, por su apego al status quo y búsqueda de consensos. Si el escenario es complicado, su falta de liderazgo y peso en el mercado financiero, aunados a una creatividad acotada, podría derivar en una gestión ruinosa. En el otro extremo, en un escenario "complicado", el antidogmatismo, la creatividad y el liderazgo (sobre todo en Wall Street) de Larry Summers podrían hacer que fuera la persona indicada. Claro que si el escenario es más "normal", su despotismo, falta de transparencia y temeridad son lo que podrían derivar en un desastre. No conocemos el futuro (cada quien tiene su escenario más plausible), pero más allá del lobby, quien sea el elegido por Barack Obama nos sugerirá cuál es el escenario que más temen enfrentar los demócratas (y, por ende, qué podemos esperar según nuestro escenario). Hay cierto consenso para vincular la suba de tasas y demás movimientos financieros con el final del actual paquete de estímulo de la Fed. Pero es posible que lo que realmente preocupa a los inversores no sea esto, sino quién será el heredero de Ben Bernanke, qué camino tomará y qué escenario ha de enfrentar.  

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