Como toda comedia de enredos, la de Racing terminó con un desencuentro. Lothar MatthTMus se arrepintió a último momento y mientras su representante lo esperaba en el Aeropuerto de Francfort para dirigirse a Buenos Aires, éste estaba mandando un mensaje de texto desde su teléfono, diciendo que se arrepentía y no viajaba. Un papelón para los dirigentes de Racing que habían apostado todas sus fichas por el alemán para crear un «shock publicitario» en un Racing que va último y sin haber ganado ningún partido de los 11 que jugó. «Lo que hizo MatthTMus es poco serio. Uno no puede conocer a una persona rápidamente, sino después de mucho tiempo. Yo sé que es un papelón esto que pasó con MatthTMus y le pido disculpas a la gente de Racing», expresó Molina, quien además desmintió que vaya a regresar Ricardo Caruso Lombardi.
Mientras en la cancha aparecían pintadas contra Molina y compañía: «Dirigentes, parecen De La Rúa, viven otra realidad», criticando la contratación del alemán, éste los dejaba pagando y ahora volvieron a la carga por el uruguayo Sergio Markarian, con el que se habían reunido antes de la locura de traer al alemán.
Como las malas noticias no vienen solas, Marcos Cáceres sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y deberá estar seis meses inactivo, lo cual complica aún más la situación del equipo de Avellaneda, que pierde un jugador de experiencia.
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