Luego de las derrotas de oficialismos provinciales, los gobernadores en cuestión realizan un lento diagnóstico para poder seguir con sus gestiones sin que el rechazo en las urnas derive en fuertes trabas para sus gobiernos. El que asumió el revés con particular dureza fue el gobernador radical K de Río Negro, Miguel Saiz, mientras que Juan Schiaretti (Córdoba) y Daniel Peralta (Santa Cruz) se mostraron responsables, pero les dieron relativa importancia a las críticas.
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En tanto, en Entre Ríos, Sergio Urribarri convocó a los diputados electos de la oposición a una primera reunión el próximo martes, luego del sorpresivo revés del PJ local. Por su parte, el mendocino Celso Jaque dijo que «será necesario reflexionar sobre los resultados», tras perder con el Frente Cívico Federal de Julio Cobos. En Tierra del Fuego estudian cambios en el gabinete, y en Santa Fe, Hermes Binner aseguró que la victoria de Carlos Reutemann es algo que en el socialismo «no alcanzamos a dilucidar».
Desde el Partido Justicialista cordobés señalaron a este diario que «la realidad fue bien distinta (en la provincia) con relación al oficialismo nacional». Es que allí, la derrota frente al juecismo se esperaba con mayor contundencia, según se señaló. «En la pelea con (Luis) Juez, él comenzó con un piso del 40%. El peronismo arrancó muy abajo, y (Eduardo) Mondino no tenía presencia fuerte en Córdoba», justificaron.
Asimismo, respecto del entorno de Schiaretti, aseguraron que «no ha habido grandes reproches. En la capital (provincial) había mayores expectativas, pero la elección ha seguido siendo mala. Por eso, los reproches van a ser de dirigentes de capital a Schiaretti, que puso esos candidatos».
En tanto, aseguraron que al interior del PJ se le busca una «oxigenación». «Habrá internas en noviembre. Se necesita renovar el peronismo. Eso lo dijo Schiaretti. No hubo una figura fuerte que se hiciera cargo de la candidatura, y con el adelantamiento se apeló a Mondino. Hay que renovar la estructura partidaria e incorporar nuevos dirigentes que se hagan cargo de 10 años de (José Manuel) De la Sota y Schiaretti, que son figuras muy fuertes».
Por su parte, acompañado por su gabinete, el santacruceño Daniel Peralta asumió toda la responsabilidad «como jefe político del PJ» por la derrota electoral en la provincia, pero discrepó de Cristina de Kirchner, quien había atribuido el resultado a «problemas de gestión».
El gobernador sostuvo que no había escuchado directamente las afirmaciones de la jefa de Estado respecto de la derrota del FpV en su provincia, pero dijo que, en principio por los comentarios de la prensa, no las compartía «para nada».
Según dijo el mandatario, «ésa es una apreciación de la Presidenta y hay que respetarla como tal», aunque agregó: «Eso no quiere decir que coincida; no coincido para nada».
Mientras tanto, en Río Negro, el gobernador Saiz dijo ayer que «cree que no hay culpas individuales y que acá perdió el Gobierno (provincial)». Aunque negó que se realicen cambios en el gabinete provincial.
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