27 de octubre 2009 - 00:00

“No sé por qué los solistas latinos le temen al musical”

Paloma San Basilio: «Cuando una es joven, firma cualquier cosa con los productores. Me tocó estar tres años metida en un cajón por quejarme y he pagado el precio de cierta rebeldía».
Paloma San Basilio: «Cuando una es joven, firma cualquier cosa con los productores. Me tocó estar tres años metida en un cajón por quejarme y he pagado el precio de cierta rebeldía».
Paloma San Basilio ha recorrido dos caminos en paralelo: el de la cantante solista de recitales en un espacio que la ubica entre el pop y la copla, y el de la actriz y también cantante de obras musicales. Lo último que hizo en España fue «Víctor Victoria», pero antes había sido parte importante en puestas de «Evita», «My Fair Lady» y «El hombre de la Mancha» (que tuvo su puesta porteña coprotagonizada por José Sacristán). Después de unos cuantos años, la española volverá a la Argentina para presentarse como cantante en un espectáculo que ha titulado «PSB» y que presentará en el Gran Rex de Buenos Aires y el Broadway de Rosario.

Periodista: En nuestro mundo latino no es tan habitual como en el sajón que los cantantes solistas actúen en comedias musicales. ¿A qué lo adjudica?

Paloma San Basilio: Son dos mundos distintos que suelen ignorarse, es cierto. Y somos muy pocos por nuestras tierras los cantantes que nos metemos con «el musical» como género. No entiendo del todo por qué pasa, porque para mí es algo complementario. El teatro me ha resultado una gran escuela. Entre 1983 y 1999, después de «Evita», me la pasé de giras de recitales; y a finales de los 90 recuperé el musical; a lo mejor porque tenía necesidad de parar, de aprender, de tocar otros palos. Y me alegro, porque después de cada obra yo salgo distinta; el musical me hace sentir muy libre pese a estar atada a un guión. Los cantantes siempre tenemos el riesgo de repetirnos, aún sin darnos cuenta; y al menos para mí siempre resulta bueno romper con esa inercia. El teatro es un viaje hacia el interior; la música lo es hacia fuera. De modo que, como le decía, son mundos complementarios que me satisfacen.

P: ¿Qué es «PSB»?

P.S.B,: Por cierto, es un juego de palabras con mis iniciales, pero también con las de piano, saxo y batería. Y esa es la idea: un recital intimista, sencillo, tranquilo, sin prisa, en el que yo puedo dialogar con los instrumentos, y con un repertorio en el conviven coplas que aprendí en mi niñez sevillana con canciones de América Latina, con algo de música de escena (de Puccini, de Gershwin), con temas que marcaron a mi generación y con piezas que son las más habituales de mis shows. Son todas canciones que, de una u otra forma, están en mí desde hace tiempo y este formato instrumental pequeño me permite visitarlas de un modo distinto.

P: Siendo una artista exitosa, no ha sido constante en su carrera si se lo mira desde la perspectiva de la industria musical. ¿Cómo se lleva con esa industria?

P.S.B.: Como le decía antes, yo siento la necesidad de cambiar, de tomar riesgos, de ir hacia la desnudez. Me resulta saludable cambiar de registro. Y en ese viaje no miro a la industria; en todo caso, que sean ellos los que tengan que ocuparse de mirar a los artistas. Me parece que esa industria se olvida muchas veces del espíritu y terminan confundiéndose. No puede ser que un artista, o lo que llamamos «una carrera», dependa de un disco. A lo largo de la vida de uno hay discos de oro, discos de platino y discos de mala; y eso no significa nada finalmente. Además, las mismas compañías van cambiando y resulta que uno pensó un disco con alguien que ya no está cuando el disco se publica. Cuando uno es joven, tiene entusiasmo y desconoce todo esto, suele firmar cualquier cosa; de hecho, mi primer contrato era tremendo, unilateral, hasta ilegal diría. Me tocó estar tres años metida en un cajón por quejarme y he pagado el precio de cierta rebeldía. Hoy soy más grande, sé más de qué se trata y puedo manejarme con mayor libertad. Soy dueña de mi propia cadena, aunque pueda hacer acuerdos con alguna compañía para editar mis discos.

P: ¿Continuará con la gira de «PSB»?

P.S.B.: Empezamos en enero pasado y vamos a seguir, sí, todo el próximo año. Mientras, estoy preparando un disco con mi hija Ivana, que vive en Los Ángeles y es compositora y canta. Es un material que vamos haciendo cada vez que puedo viajar a los Estados Unidos y en el que hay canciones «a la carta» escritas por ella. Y en 2010, también estaré preparando un nuevo musical, aunque aún no he firmado mi contrato y no puedo contarle más de qué se trata.

P: ¿Cómo fue recibida en España la noticia de la muerte de Mercedes Sosa?

P.S.B.
: Le diría que sin la repercusión que a mi criterio debía haber tenido. La política se está comiendo la cabeza de la gente en España. Nos falta memoria. Yo, como muchos de mis colegas, sufrimos mucho su pérdida. La conocí muy bien, comí con ella las famosas empanadas tucumanas. Pero además Mercedes nos enseñó mucho a todos los que nos dedicamos al canto. Por eso, insisto, España no ha sido justa en el reconocimiento hacia ella y hacia su pérdida.

Entrevista de Ricardo Salton

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