Cristina de Kirchner posó para las fotos ayer con la titular del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont. Como si fuera parte de la custodia presidencial, Amado Boudou no se despegó nunca de la Presidente.
Cristina de Kirchner defendió ayer la creación del Fondo del Bicentenario, al señalar que «la Argentina necesita imperiosamente salir del default para que nuestras empresas puedan conseguir financiamiento más barato en todas partes del mundo». En un acto en el Banco Nación, la Presidente se refirió a la polémica decisión de usar las reservas del Banco Central y sostuvo que «es imperioso salir del default». Desde que entró hasta que salió del edificio de la calle Mitre al 300, Cristina de Kirchner estuvo acompañada por Amado Boudou, un gesto quizás para alejar los rumores que se escucharon este fin de semana sobre discusiones y un quiebre radical en la relación con su ministro de Economía. Boudou aplaudió las frases de la mandataria y hasta se mostró distendido y sonriente, como si la turbulencia por el conflicto con Martín Redrado no lo involucrara. A continuación las frases más salientes del discurso presidencial.
Vivimos en un mundo de mercados muy volátiles en los cuales la Argentina tiene muy mala fama desgraciadamente. En 2001, se declaró el default soberano más importante en la historia de la economía mundial, pero lejos de hacerlo como una medida para pedir inmediatamente una reestructuración de la deuda, se hizo casi como un festejo político. Con lo cual no hizo más que agravar la situación de default porque cuando el mundo ve que un país festeja que deja de pagar, se convierte en algo muy extraño y muy raro.
Creamos ese Fondo del Bicentenario para garantizar con nuestras reservas la deuda que tiene el país para saldar en este año del Bicentenario. Cuando Kirchner, en 2006, decidió pagar en efectivo al Fondo Monetario Internacional, utilizó el 100% de las reservas disponibles del Banco Central, eran casi u$s 10.000 millones con un PBI, en ese momento, mucho más bajo que ahora, de u$s 180.000 millones.
Este año, tenemos u$s 305.000 millones de PBI y solamente, este Fondo del Bicentenario de u$s 6.500 millones o u$s 6.600 millones, que representa un tercio de las reservas, no el 100% que significaba en 2006.
La Argentina necesita imperiosamente salir del default para que nuestras empresas puedan conseguir financiamiento más barato en todas parte del mundo. Es éste, simple y sencillamente el objetivo que esta Presidenta tuvo en crear ese Fondo del Bicentenario, clave para que la Argentina vuelva a acceder a los mercados de capitales, pero que lo vuelva a hacer, no pagando tasas del 15% o del 16%, sino tasas absolutamente razonables como pueden acceder las empresas de otros países que nunca festejaron ni declararon ningún default.
Puede ser que haya algunos que quieran que sigamos en el endeudamiento, tomando deuda, tomando capital a tasas mayores porque, obviamente, siempre la especulación financiera es un negocio muy importante y, si no, que se lo pregunten a los fondos buitres que están allí latentes y esperando cuándo pueden dar su zarpazo sobre la Argentina.
No tendremos el mejor carácter del mundo, no seremos los más simpáticos, pero les puedo asegurar que cuando se trata de defender los intereses del país (...) tengan la certeza de que no aflojamos ni debajo del agua.
No podemos volver a un pasado donde los que administraban decían que no importaba el superávit comercial o el superávit fiscal o que la obra pública era un gasto o que convenían en que solamente debíamos ser un país de servicios.
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