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Noé, un apasionado por el arte en perpetua renovación
Provocan sorpresa las obras recientes de Noé, son pinturas-esculturas, como esta instalación tridimensional de un artista capaz de convocar formas y colores inesperados.
Bien dice Noé que "el caos parece lo opuesto a toda estructura, no entendida como tal y que se la confunde con desorden. Cuando se comprende esa complejidad parece ordenarse". Y esto es lo que sucede 14 años después de la creación de esa obra.
Contrariamente," "CAOS-Sociedad Anónima" (2003), no es tan caótico como su título. Se puede "leer" y seguir las vibraciones y filigranas del dibujo, la pincelada de arrastre gestual, los distintos planos que lo componen que encierran figuras y escrituras.
"Argentina 2001- Estado de zozobra" (2001) , presenta unos seres expectantes, en actitud meditativa. En "Ante una difícil situación" (2003), homenajea al crítico de arte y poeta Aldo Pellegrini al incluir un poema suyo. "Crac" y "Precaria estabilidad" (2011) que hacen referencia a crisis económicas, lo muestran con una versión muy fragmentada, colores luminosos, las formas no aparecen tan imbricadas. Por supuesto las obras recientes de 2014 provocan sorpresa: son pinturas-esculturas. "Oxímoron" y "Coherente oxímoron", otra vez juega con las palabras, instalación tridimensional de un artista capaz de convocar formas y colores inesperados, un apasionado por el arte en perpetua renovación.
No podemos dejar de mencionar un acrílico sobre tela de 2008, 80x 158cm "Crimen en la noche suburbana", hipnótico, una luz que viene desde lo profundo, misterioso, atemporal, un momento de aparente calma, poderoso, que invita a quedarse frente a él.
Ameztoy-Arellano
*En el segundo piso de la Colección, Manuel Ameztoy y Ernesto Arellano, un dúo de artistas que se llama "Splash in vitraux", presenta obras que intentan una suerte de prolongación del universo Noé. Una instalación site-specific integrada por objetos escultóricos que el espectador puede rodear, un piso de baldosas de yeso para ser pisado y hasta destruido, una situación no muy feliz, paneles gigantescos de colores vibrantes.
Arellano se destaca en el manejo de la cerámica por su obra de grandes dimensiones que remiten al animé y Amestoy por sus calados instalados en las escaleras, ambas de color rojo. La muestra titulada "Yeso", en palabras del curador Santiago Bengolea, "es una resurrección de la técnica del fresco reinventando el oficio" de artistas que recurren a una nueva simbología denominada "torrente abstracto". Simplemente lo llamaríamos meter las manos en la materia, jugar espontáneamente con la mezcla de colores, una foto del pequeño catálogo así lo demuestra. Sin quitarle mérito pero frente a la trascendencia del universo Noé, hubiéramos pensado en otro tipo de expresión artística para ese espacio.
Ambas muestras clausuran el 1 de febrero de 2015.


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