Uno de los capítulos fundamentales de la estrategia para enfrentar la corrida de ayer fue aumentar la oferta de divisas. Además de los bancos oficiales, la Anses y otros operadores aliados, hubo otra fuente de dólares que ayudó a la estrategia de contención. Funcionarios del macrismo dedicaron parte de su tiempo a presionar a exportadores primarios, para que aporten dólares de la soja. Estos habían desaparecido desde la semana pasada, a la espera de nuevos precios de la divisas que les mejoren la rentabilidad. El oficialismo habló sin eufemisos, y de manera cruda, y las ventas aparecieron cuando el dólar superaba los $47. Inmediatamente después comenzó la baja.
- ámbito
- Edición Impresa


Dejá tu comentario