30 de enero 2013 - 00:00

Nuevo horror en la guerra civil siria: 65 ejecutados en Alepo

Las imágenes de la masacre perpetrada en la zona de Alepo, en el norte de Siria, resultaron un nuevo recordatorio sobrecogedor de la extrema crueldad que ha adquirido la guerra civil en ese país. La comunidad internacional sigue sin ponerse de acuerdo sobre cómo lidiar con la crisis.
Las imágenes de la masacre perpetrada en la zona de Alepo, en el norte de Siria, resultaron un nuevo recordatorio sobrecogedor de la extrema crueldad que ha adquirido la guerra civil en ese país. La comunidad internacional sigue sin ponerse de acuerdo sobre cómo lidiar con la crisis.
Beirut - Al menos 65 personas fueron encontradas ayer ejecutadas y con sus manos atadas en la ciudad de Alepo, en el norte de Siria, una nueva masacre en el marco del levantamiento de casi dos años contra el dictador Bashar al Asad.

Los activistas opositores culparon al Gobierno, pero era imposible confirmar qué bando fue el responsable. Otras fuentes elevaron el saldo de la masacre a 78 e incluso a 108 personas, sin que eso tampoco pudiera confirmarse.

Tanto las fuerzas del Gobierno sirio como los rebeldes han sido acusados por grupos de derechos humanos de llevar a cabo ejecuciones sumarias en un conflicto que lleva 22 meses y ha causado la muerte de más de 60.000 personas.

Más de 700.000 personas han huido del país, de acuerdo a los últimos registros de Naciones Unidas.

Activistas opositores publicaron un video de un hombre que grabó hasta 51 cadáveres de hombres cubiertos de barro junto a lo que dijeron era la ribera del río Queiq en Bustan al Qa, un vecindario controlado por los rebeldes en Alepo.

Los cuerpos presentaban heridas de bala en las cabezas y algunos parecían ser jóvenes, posiblemente adolescentes, vestidos con jeans, remeras y zapatillas.

Activistas opositores de Alepo, que pidieron no ser identificados por razones de seguridad, culparon a milicias pro Al Asad por las muertes. Dijeron que los hombres fueron ejecutados y arrojados al río en otro lugar y la corriente llevó los cuerpos al área rebelde. Los medios estatales no mencionaron el incidente.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que desde Londres afirma brindar información objetiva sobre las víctimas de ambos bandos en la guerra civil a través de una red de observadores en el terreno, dijo que la cifra de muertos podría superar ampliamente los 65 confirmados hasta el momento.

Los rebeldes ingresaron a Alepo, la ciudad más poblada de Siria y la capital económica del país, en el verano boreal, pero sus avances fueron contenidos a sangre y fuego por las fuerzas del Gobierno. La ciudad está dividida en partes prácticamente iguales entre los dos bandos.

El levantamiento comenzó como un movimiento de protesta pacífico contra las más de cuatro décadas de dictadura de la familia Al Asad, pero se transformó en una rebelión armada -con apoyo desde las monarquías petroleras del Golfo Pérsico- ante la fuerte represión dispuesta por el Gobierno.

Unos 712.000 refugiados sirios se han registrado en otros países de la región hasta ayer, dijo la agencia de la ONU para los refugiados.

El lunes, la ONU advirtió que no podrá ayudar a millones de sirios afectados por la guerra sin más dinero y pidió donaciones para una conferencia que se realizará esta semana en Kuwait con el objetivo de recaudar 1.500 millones de dólares.

El grupo de ayuda humanitaria Médicos sin Fronteras dijo que la mayor parte de la ayuda actual se destinaba a regiones controladas por el Gobierno y pidió a los donantes en Kuwait que se aseguren de que sea repartida equitativamente.

En tanto, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo ayer que autorizó 155 millones de dólares adicionales en ayuda y comida, insumos médicos y ropa para los refugiados, llevando el total de colaboración de Washington a 365 millones de dólares.

"La ayuda estadounidense significa suministros para el invierno a más de medio millón de personas en Alepo, Homs y Dayr az Zawr", dijo Obama en un video divulgado en el sitio YouTube.com.

Por su parte, la principal autoridad militar de la Unión Europea dijo que el bloque analiza vías para ayudar a estabilizar a Siria cuando finalice la guerra civil y que el envío de una misión militar para mantener la paz podría ser una opción.

La UE tiene un contingente de 2.000 soldados, conocido como grupo de batalla, listo para una operación de paz o humanitaria en una emergencia, que nunca ha sido desplegado.

Mientras, en la ciudad oriental de Deir al Zor, un grupo de insurgentes -que incluía a combatientes islamistas vinculados a Al Qaeda- capturó las instalaciones de una agencia de seguridad tras días de feroces combates, de acuerdo con un video de activistas divulgado ayer.

Algunos combatientes portaban banderas negras con el nombre del frente Al Nusra, con vínculos con Al Qaeda en Irak.

El conflicto se ha tornado marcadamente sectario, dado que los rebeldes, que provienen en su mayoría de la comunidad sunita, se enfrentan a un Ejército cuyos generales pertenecen mayormente a la minoritaria secta alauita, una rama del islamismo chiita a la que pertenece el clan Al Asad.

Agencias Reuters, DPA, EFE, ANSA y AFP, y Ámbito Financiero

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