9 de septiembre 2009 - 00:00

Nunca es buena la suba por devaluación

Nunca es buena la suba por devaluación
Si en el comentario del viernes mostrábamos dudas sobre la significancia de aquella suba, los más de 1.300 millones de acciones operados ayer en el NYSE -en conjunción con el 0,59% que ganó el Dow al cerrar en 9.497,34 puntos- parecieron hablar de un auténtico impulso alcista para esta corta semana, que marca el final de la temporada de vacaciones para la inmensa mayoría de los norteamericanos. Usamos el condicional, porque el 0,9% que perdió el dólar en la jornada, alcanzando al punto más bajo del año frente a las principales monedas y valores similares a los previos al colapso de Lehman Bros, sugiere que en el mejor de los casos lo que tuvimos fue un ajuste parcial en monedas duras.

El 4,5% que ganó el petróleo (la noticia más destacada fueron las declaraciones del ministro petrolero saudita sobre que los integrantes de la OPEC: están felices con el crudo entre u$s 68-73 por barril, lo que equivale a decir que no habrá recortes en la producción); el oro, que si bien avanzó un 0,3%, tocó u$s 1.006 por onza (cerro en u$s 997) e incluso la suba de la tasa al 3,481% (aquí moderó algo la suba el buen recibimiento de la licitación de treasuries a tres años, con la demanda superando 3,02 veces a la oferta -en la última licitación la demanda fue 2,89 veces más grande y en las últimas 10 licitaciones promedió 2,58 veces) relativizan todos el impulso alcista que tuvieron las acciones. Es cierto que este escenario beneficia especialmente a las empresas más vinculadas a los commodities, pero también sugiere que Europa y Asia están en condiciones de salir mas rápidamente de la recesión, lo que -salvo posiblemente las exportadoras y multinacionales- no es una buena noticia para la Norteamérica corporativa.

Dejá tu comentario