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Obama manda 30.000 más a Afganistán y arma plan de retirada
Según informó CNN, la Casa Blanca ejercerá presión -en paralelo al envío de tropas- sobre el Gobierno afgano para que conforme fuerzas armadas propias y fuertes.
Tras meses de análisis, el mandatario estadounidense dio la orden a su secretario de Defensa, Robert Gates, y a altos militares locales de poner en práctica la nueva estrategia en esta guerra que ya lleva ocho años y que comenzó tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.
Obama, que mañana presentará la estrategia ante los cadetes de la academia militar West Point, informó ya a la mayor parte de sus socios europeos sobre los nuevos planes.
La respuesta en Londres (el aliado de siempre) no se hizo esperar: el Reino Unido enviará 500 soldados adicionales a Afganistán. Esto lo anunció ayer ante el Parlamento el primer ministro, Gordon Brown, aclarando que la cifra de efectivos británicos en Afganistán superará de esta forma los 10.000.
Estados Unidos tiene en Afganistán 68.000 efectivos, que junto a los de los aliados suman una fuerza internacional de 100.000. El Reino Unido es el país con más efectivos destinados al país, detrás de los norteamericanos.
Para Estados Unidos, el tiempo apremia: quiere evitar que los talibanes se reordenen y corre una carrera contra reloj ante la merma de apoyo popular local a la guerra, debido a la gran cantidad de bajas estadounidenses en el conflicto.
Ante este panorama, Obama planificó una «doble estrategia» que prevé una escalada de la guerra y un plan de retiro de tropas.
Los primeros soldados adicionales deben llegar ya en las próximas semanas, aunque el proceso de estacionamiento de los 30.000 soldados se completará recién a fines del año próximo, precisaron medios estadounidenses.
El proyecto podría toparse con la resistencia de la oposición. La vocera de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, advirtió sobre «la seria inquietud» que el tema pueda generar entre los demócratas en el Congreso, especialmente en torno a la cuestión del financiamiento.
En la nueva estrategia, las tropas estadounidenses deberán tanto combatir a los talibanes como entrenar al Ejército afgano para que pueda asumir luego la lucha. En el plano político, el presidente afgano, Hamid Karzai, tendrá que combatir la corrupción y propiciar el desarrollo económico del país.
Agencia DPA


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