19 de enero 2017 - 00:00

Obama marcó las líneas rojas que Trump no debería cruzar

Advirtió que no se privará de intervenir políticamente si aquel vulnera los derechos civiles. “Se hizo justicia”, dijo sobre la reducción de pena a la exsoldado Chelsea Manning .

DESPEDIDA. En su última conferencia de prensa, Barack Obama destacó el rol democrático de los medios de comunicación, uno de los blancos predilectos del mandatario electo, Donald Trump.
DESPEDIDA. En su última conferencia de prensa, Barack Obama destacó el rol democrático de los medios de comunicación, uno de los blancos predilectos del mandatario electo, Donald Trump.
Washington - El presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió ayer contra medidas prometidas por Donald Trump como limitar el trabajo de la prensa u ordenar la deportación de migrantes indocumentados llegados en su niñez, calificándolas como amenazas a los "valores medulares" del país.

"Hay una diferencia entre el normal funcionamiento de la política y ciertos temas donde nuestro valores medulares pueden estar en riesgo. Pongo en esa categoría los esfuerzos institucionales de silenciar el disenso y a la prensa, y por deportar chicos que crecieron aquí y en la práctica son estadounidenses", dijo Obama en su última rueda de prensa.

El mandatario demócrata describió, además, los escenarios en los que abandonaría el silencio que suelen guardar los presidentes estadounidenses una vez que finalizan su administración. Mencionó el aumento de los casos de discriminación racial, obstáculos para que las minorías voten, la persecución a los medios de comunicación y la deportación de los "dreamers".

"Todo esto me haría decir lo que pienso, aunque no significa que me vaya a presentar a unas elecciones", advirtió.

"Lo que estoy diciendo es lo que pienso. Yo creo en este país. Creo en el pueblo estadounidense. Creo que la gente es más buena que mala", dijo. "Creo que hay maldad en el mundo, pero creo que al final del día, si trabajamos duro y somos fieles a nosotros, el mundo va mejorando de a poco. De eso se trató mi presidencia", reflexionó.

El presidente saliente defendió, además, su decisión de indultar a Chelsea Manning,la exsoldado que entregó a WikiLeaks documentos sobre los crímenes cometidos por el Ejército en Irak y Afganistán y cables diplomáticos.

"Seamos claros: (ella) ya cumplió una dura sentencia en prisión. La condena de 35 años de cárcel fue desproporcionada" con relación a otras sanciones en delitos similares, dijo. "Vi los detalles de este caso y sentí a la luz de todas las circunstancias que conmutar su sentencia era completamente apropiado. Siento que se hizo justicia", apuntó.

Una parte importante de su última conferencia estuvo destinada a temas de la política exterior de su gestión. Rusia y las negociaciones de paz entre Israel y Palestina fueron abarcados. "Creo que es de interés de Estados Unidos y del mundo que tengamos una relación constructiva con Rusia. Ese fue mi enfoque a lo largo de mi presidencia", dijo Obama pero subrayó que tras el regreso de Vladímir Putin a la presidencia en 2012, una creciente "retórica antiestadounidense" y un "espíritu confrontativo", que evocaba a la Guerra Fría, "hicieron la relación más difícil".

Respecto del Gobierno de Benjamín Netanyahu, con quien tuvo una relación por demás tensa, afirmó que no ve posible que Israel pueda seguir siendo "judío y democrático" si no se consigue una solución de dos Estados y aseguró que al final de su presidencia trató de enviar un mensaje a su aliado de que esa posibilidad puede estar esfumándose.

"Creo que el statu quo es insostenible, es peligroso para Israel, es malo para los palestinos, es malo para la región y es malo para la seguridad nacional de Estados Unidos", argumentó.

Agencias AFP, EFE y Reuters, y

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