- ámbito
- Edición Impresa
Obama: “Si se miran cambios diarios en la Bolsa se fracasa”
Bajo la mirada de George Washington, Gordon Brown y Barack Obama discutieron sobre la gravedad de la crisis financiera en el Salón Oval. Minimizaron el derrumbe del lunes.
Obama recibió ayer a Brown, el primer líder europeo que visita la Casa Blanca tras el cambio de Gobierno en EE.UU., en un encuentro en el Salón Oval que continuó después en un almuerzo de trabajo.
En declaraciones tras la reunión, ambos líderes expresaron su determinación a colaborar y a buscar la ayuda de otros líderes, para hacer frente a la crisis. En ese sentido, el presidente estadounidense se declaró «completamente confiado» en los planes de su Gobierno para hacer frente a los «activos de mala calidad» que plagan a los bancos y que a su vez arrastran al resto de la economía.
Sin embargo, indicó que la recuperación llevará aún un tiempo. «El sistema bancario sufrió un duro golpe», declaró Obama, quien citó, entre otros problemas, «una regulación blanda, un endeudamiento masivo, unos riesgos enormes adoptados por instituciones reguladas y no reguladas».
Pese a que el lunes el Dow Jones registró una nueva fuerte baja, Obama restó importancia ayer a las oscilaciones en la Bolsa y aseguró que la caída de los mercados bursátiles es una reacción natural a la profundización de la crisis financiera global, pero que confía absolutamente en la recuperación de la economía. «Lo que miro no son las fluctuaciones diarias de los mercados bursátiles, sino la capacidad a largo plazo de EE.UU. y de toda la economía mundial de recuperar el paso», afirmó.
Según el mandatario, «las oscilaciones de la Bolsa son como las encuestas en política. Si uno presta demasiada atención a sus variaciones día a día, pierde la perspectiva y fracasa en su estrategia a largo plazo».
Por su parte, Brown afirmó que es necesario un acuerdo global para hacer frente a la crisis y que permita, entre otras cosas, resolver el problema de los activos de mala calidad. El acuerdo, agregó, también permitiría que el crédito volviera a fluir en el sistema financiero y que toda la economía recuperara la normalidad. Los trazos de este pacto, un «New Deal» mundial similar al establecido en EE.UU. tras la Gran Depresión bajo el Gobierno de Franklin D. Roosevelt, se dibujarán, indicó el primer ministro británico, en la cumbre del G-20 prevista para el 2 de abril en Londres.
«Existe la posibilidad de que todos los países se junten para acordar cómo expandir la economía, paso necesario para restaurar la confianza y dar empleos a la gente y crecimiento y prosperidad para el futuro», sostuvo y, además, hizo hincapié en la necesidad de una reforma profunda del sistema regulador: «Va a haber un gran cambio», aseguró.
Los mandatarios elogiaron también la «relación especial» entre sus dos países. En el Reino Unido existía un cierto nerviosismo por el estado de los lazos tras la llegada de Obama a la Casa Blanca. El predecesor de Brown, Tony Blair, mantuvo unas estrechas relaciones personales con el anterior presidente de EE.UU., George W. Bush, y con el predecesor de éste, Bill Clinton.
En cambio, Brown, quien mantuvo una relación más fría con Bush, se esforzó ayer en llamar al presidente estadounidense por su nombre de pila, Barack.
Agencias EFE, AFP y ANSA

