6 de diciembre 2012 - 00:00

Obama a todo o nada por impuestos

Timothy Geithner
Timothy Geithner
Washington - El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, dio a entender que el Gobierno está dispuesto a asumir una situación de «abismo fiscal», con alzas de impuestos y recortes de gastos si los republicanos no aceptan la exigencia de subir las tasas impositivas a los más ricos.

«No hay posibilidades de un acuerdo que no involucre que las tasas suban para el 2% de los estadounidenses más ricos», dijo Geithner al canal de cable CNBC televisión en una entrevista.

«Lo que necesitamos ver es que ellos reconozcan que están preparados para ver que suban las tasas. Y si están dispuestos a aceptarlo, y comprometerse a eso como parte de un acuerdo, entonces creemos que podemos hacer algo realmente bueno para la economía estadounidense», agregó.

Geithner también aseguró que un acuerdo para evitar el denominado «abismo fiscal» debe involucrar un cambio en las reglas del Congreso que haría mucho más difícil bloquear un incremento en el techo de la deuda del país.

«No estamos preparados para tener a la economía estadounidense de rehén de las amenazas periódicas de que los republicanos obligarán al país a caer en moratoria de nuestras obligaciones», dijo Geithner.

En un virtual punto muerto, Barack Obama y el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, retomaron por la tarde el diálogo, dijo un portavoz del legislador republicano.

El portavoz no entregó más detalles, pero la conversación telefónica marcó la primera vez en una semana en que las dos figuras clave hablaron sobre el tema.

Demócratas y republicanos están enzarzados desde hace semanas en una fuerte disputa sobre cómo evita la temida combinación de un aumento de los impuestos con un recorte de los gastos por unos u$s 600.000 millones que podría producirse a comienzos de 2013, si cae el esquema impositivo legado desde la época de George W. Bush.

Los republicanos presentaron su plan para aumentar ingresos con nuevos impuestos en u$s 800.000 millones, sin tocar al segmento de mayores ingresos, muy beneficiado en el esquema Bush. Asimismo, el plan opositor prevé reducir en u$s 600.000 millones los programas federales de salud y ajustar el cálculo de la inflación para ahorrarse u$s 200.000 millones en jubilaciones de la seguridad social.

Además, contempla el ahorro por u$s 300.000 millones en otros programas obligatorios, como los subsidios agrícolas. Sumados a otros pequeños recortes, le permitiría al Estado alcanzar nuevos ahorros por u$s 2,2 billones.

Boehner intimó a Obama a enviar un proyecto al Congreso. «Si el presidente no está de acuerdo con nuestra propuesta, tiene la obligación de enviar una al Congreso, un plan que pueda ser aprobado por las dos cámaras».

Agencias Reuters y AFP

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