28 de julio 2009 - 00:00

Obama ve un siglo bipolar EE.UU.-China

Washington - Un mundo bipolar entre China y Estados Unidos será «determinante para el futuro del siglo XXI», indicó ayer el presidente norteamericano, Barack Obama, al abrir en Washington la cumbre de diálogo estratégico y económico de su país con Pekín. En un reconocimiento inédito para un mandatario estadounidense, Obama aceptó la realidad que anuncian los números de la economía china, que en el último trimestre volvió a remontar a niveles de crecimiento superiores al 7%.

El presidente demócrata no mencionó las diferencias entre ambos países en materia de comercio bilateral, en el que Estados Unidos tuvo un déficit de u$s 170.000 millones en 2008.

Además, las inversiones chinas en Estados Unidos llegaron a u$s 9.800 millones en 2007, y las norteamericanas en China alcanzaron a u$s 2.600 millones.

«La actual crisis dejó claro que las decisiones que tomamos en nuestras fronteras repercuten en la economía mundial, y esto es verdad no sólo en Nueva York y Seattle, sino también en Shanghai y en Shenzhen», dijo Obama en su discurso.

Por ello, «debemos empeñarnos a reforzar la cooperación bilateral y multilateral», añadió.

Con estas palabras, Obama inauguró el primer diálogo estratégico y económico entre Estados Unidos y China bajo su mandato, en el que participan la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, y una delegación china encabezada por el consejero de Estado, Dai Bingguo, y el viceprimer ministro, Wang Qishan.

Según Obama, ambos países deberían «cooperar para tener un crecimiento económico equilibrado y sostenible, sacando a más personas de la pobreza y creando mayor riqueza».

El presidente de EE.UU. abordó temas irritantes para la dictadura de Pekín. Subrayó que «la religión y la cultura de todos los pueblos deben ser respetadas y protegidas».

«Estados Unidos y China deben cooperar por un futuro energético sostenible, limpio y seguro», pero también para encontrar un «terreno común» en la tutela de los derechos humanos, en el «respeto a la dignidad de todo ser humano», agregó.

El titular de la Casa Blanca, por otra parte, llamó a la unidad contra los planes nucleares en Corea del Norte y en Irán.

Por su parte, Clinton subrayó que llegó el momento de pasar de «un mundo multipolar a un mundo multi-partner». La responsable de la diplomacia estadounidense dijo que los diálogos de dos días a alto nivel servirán para «colocar, ladrillo por ladrillo, la base de una relación más fuerte» entre Washington y Pekín, sobre temas en que ambos países «no siempre ven las cosas de igual modo».

Obama también lanzó una suerte de «diplomacia del básquet», que recuerda mucho a la del ping pong, que permitió en los 70 reunir a Richard Nixon y Mao Tse Tung luego de 22 años de hielo, al citar a Yao Ming, un jugador chino, estrella de los Houston Rockets. «Como dice él, no importa si eres un jugador experto o si estás empezando: de todos modos, necesitas tiempo para adaptarte al juego de equipo», comentó Obama.

Agencias ANSA y Télam

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