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Obama ve un siglo bipolar EE.UU.-China
El presidente demócrata no mencionó las diferencias entre ambos países en materia de comercio bilateral, en el que Estados Unidos tuvo un déficit de u$s 170.000 millones en 2008.
Además, las inversiones chinas en Estados Unidos llegaron a u$s 9.800 millones en 2007, y las norteamericanas en China alcanzaron a u$s 2.600 millones.
«La actual crisis dejó claro que las decisiones que tomamos en nuestras fronteras repercuten en la economía mundial, y esto es verdad no sólo en Nueva York y Seattle, sino también en Shanghai y en Shenzhen», dijo Obama en su discurso.
Por ello, «debemos empeñarnos a reforzar la cooperación bilateral y multilateral», añadió.
Con estas palabras, Obama inauguró el primer diálogo estratégico y económico entre Estados Unidos y China bajo su mandato, en el que participan la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, y una delegación china encabezada por el consejero de Estado, Dai Bingguo, y el viceprimer ministro, Wang Qishan.
Según Obama, ambos países deberían «cooperar para tener un crecimiento económico equilibrado y sostenible, sacando a más personas de la pobreza y creando mayor riqueza».
El presidente de EE.UU. abordó temas irritantes para la dictadura de Pekín. Subrayó que «la religión y la cultura de todos los pueblos deben ser respetadas y protegidas».
«Estados Unidos y China deben cooperar por un futuro energético sostenible, limpio y seguro», pero también para encontrar un «terreno común» en la tutela de los derechos humanos, en el «respeto a la dignidad de todo ser humano», agregó.
El titular de la Casa Blanca, por otra parte, llamó a la unidad contra los planes nucleares en Corea del Norte y en Irán.
Por su parte, Clinton subrayó que llegó el momento de pasar de «un mundo multipolar a un mundo multi-partner». La responsable de la diplomacia estadounidense dijo que los diálogos de dos días a alto nivel servirán para «colocar, ladrillo por ladrillo, la base de una relación más fuerte» entre Washington y Pekín, sobre temas en que ambos países «no siempre ven las cosas de igual modo».
Obama también lanzó una suerte de «diplomacia del básquet», que recuerda mucho a la del ping pong, que permitió en los 70 reunir a Richard Nixon y Mao Tse Tung luego de 22 años de hielo, al citar a Yao Ming, un jugador chino, estrella de los Houston Rockets. «Como dice él, no importa si eres un jugador experto o si estás empezando: de todos modos, necesitas tiempo para adaptarte al juego de equipo», comentó Obama.
Agencias ANSA y Télam


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