25 de abril 2016 - 00:00

Obama y Merkel relanzan polémico acuerdo de libre comercio entre EE.UU. y UE

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realiza la última gira por la Unión Europea antes de finalizar su mandato, en enero de 2017. Sobre Ángela Merkel sólo tuvo palabras de elogio: “Es mi socia y amiga”.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realiza la última gira por la Unión Europea antes de finalizar su mandato, en enero de 2017. Sobre Ángela Merkel sólo tuvo palabras de elogio: “Es mi socia y amiga”.
Berlín - Barack Obama aprovechó ayer su quinto y último viaje a Alemania como presidente de Estados Unidos para impulsar el acuerdo de libre comercio entre su país y la Unión Europea (UE) y despedirse con encendidos elogios de la canciller Angela Merkel, a la que calificó de "socia y amiga".

"Coincidimos en que debemos seguir avanzando con el TTIP (siglas en inglés de Tratado Transatlántico de Asociación e Inversión)", sostuvo Obama en una rueda de prensa conjunta con Merkel tras una reunión de 90 minutos en el palacio de Herrenhausen, en las afueras de Hannover. También la canciller señaló que el pacto "es absolutamente favorable desde una perspectiva europea para el crecimiento económico". "Celebro que el presidente de Estados Unidos apoye este proceso en los próximos meses", añadió. "Deberíamos apurarnos", insistió.

Obama compartió la urgencia, pero se mostró escéptico sobre la posibilidad de que el acuerdo se cierre antes de que deje la Casa Blanca en enero. "No creo que logremos una ratificación antes de fin de año", reconoció.

Las negociaciones sobre el entendimiento, que crearía la zona de libre comercio más grande del mundo, vienen acompañadas por fuertes críticas de agrupaciones ecologistas y civiles sobre todo en Alemania, la mayor economía europea. Más de 35.000 personas marcharon el sábado por Hannover, en el norte del país, para denunciar la falta de transparencia en las conversaciones o el riesgo de que el acuerdo rebaje estándares laborales y medioambientales.

Obama pidió ayer a los detractores "ver los hechos y no las posibilidades hipotéticas" e insistió en sus bondades: "Nuestras empresas deben seguir siendo competitivas en comparación con China o África".

Además de mostrar su sintonía en el tema, Obama y Merkel repasaron una amplia gama de conflictos internacionales, de Siria a Ucrania pasando por la crisis de los refugiados y la amenaza del terrorismo.

Merkel alertó "con mucha preocupación" que aún no se aplica un cese de fuego en Siria y coincidió con Obama en la necesidad de luchar "con todas las fuerzas" por el éxito del proceso de paz. También Obama se mostró "muy preocupado" por la situación. Ambos insistieron también en la urgencia de resolver la crisis con Rusia en Ucrania en el marco de las negociaciones de paz de Minsk.

El drama de los refugiados en Europa centró buena parte de las conversaciones, reconocieron ambos. Obama volvió a felicitar a Merkel por su "valiente postura" en la crisis debido a la política liberal de asilo en Alemania.

El líder demócrata comentó que en el mundo actual es "muy difícil" construir muros y que quizá la canciller adoptó esta postura porque ella misma estuvo "tras un muro", en referencia al de Berlín, ya que hasta su caída Merkel vivió en la Alemania oriental.

El tema inspiró a Obama las frases más emotivas de su comparecencia. "Estoy orgulloso de la población alemana", dijo sobre el país que acogió 1,1 millones de refugiados sólo en 2015, para luego apoyar la política de Merkel: "Está del lado correcto de la historia".

Fue uno de los muchos elogios que el líder demócrata dedicó a su anfitriona, a la que calificó de "amiga y socia fiable". "Durante todo mi mandato fuiste una persona de confianza", dijo a la canciller. "Es la relación más importante, la amistad más importante de mi mandato".

Provocando las risas de los periodistas que asistían a la rueda de prensa, Obama aseguró incluso que Merkel "tiene un gran sentido del humor que no muestra ante la prensa".

Agencias DPA, EFE ANSA y Reuters