Oficialismo y oposición negocian un cargo clave

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El receso invernal dará comienzo a las conversaciones entre oficialistas y opositores en el Consejo de la Magistratura de cara a la resolución del concurso orientado a cubrir la única vacante que actualmente existe en la Cámara Federal porteña. Se trata de un asiento estratégico en la Sala I cuyo destino figura como uno de los más cotizados de los que debe definir el cuerpo colegiado.

El concurso 212 se ha transformado en un tema central ya que la comisión de Selección debe resolver la terna que el Consejo enviará a Balcarce 50. Figuran en las primeras posiciones, luego del análisis de los antecedentes y las entrevistas personales, el juez de Ejecución Penal Sergio Delgado, el juez de Morón Julio Báez, el penalista Domingo Montanaro, el juez en lo Penal Económico Javier López Biszcayart y el juez federal Sebastián Casanello.

En el fuero federal la Cámara que actualmente preside Martín Irurzun es la encargada de revisar los fallos y el accionar de los jueces y los fiscales a cargo de la instrucción de causas que son sensibles para el poder político.

Los opositores señalan que el oficialismo, que actualmente controla dicha comisión, intentará incluir en la terna a Casanello. El senador radical Mario Cimadevilla ya ha señalado que el juez no cumplió el período reglamentario al frente de su juzgado como para ahora ser aspirante a la Cámara.

En realidad, el ascenso de Casanello en el concurso tiene poco de político: el tramite se inicio en 2008 y el juez, en ese entonces secretario de la Cámara, objeto la metodología por la cual se corrigieron los exámenes lo cual devino en una demora considerable porque el concurso estuvo cerca de caerse. El exviceministro de Justicia Héctor Masquelet había revisado el tramite y llegaba a la misma conclusión sobre las supuestas irregularidades en la corrección.

Ocurre que en el bloque kirchnerista del Consejo, varios de los candidatos recibieron fuertes observaciones. A Montanaro le reconocen capacidad aunque discrepan de su visión sobre la pena de muerte, López Biscayart recibe objeciones por su accionar en la causa Skanska y Báez encuentra dificultades en su trayectoria editorial: es autor de múltiples artículos sobre diversos temas (escribió más de 60).

Con este panorama, en la vocalía de Eduardo De Pedro, que preside la comisión de Selección, ganaron puntos Casanello y Delgado. Allí descuentan que el candidato Mariano Llorens, que es pariente de Rafael Llorens, abogado del Ministerio de Planificación Federal, será objetado desde la oposición por el contenido de su examen escrito, o al menos así lo señaló hace una semana el diputado Oscar Aguad.

La oposición intentará cerrar filas en torno de Delgado y de López Biscayart. La suerte de este juez, al igual que el caso de Casanello, será uno de los grandes temas de debate al momento de configurar la terna. Para tener en cuenta: Casanello se transformó en juez federal hace menos de tres años y en ningún momento expresó su deseo de tener un ascenso tan veloz hacia la segunda instancia. Ocurre que el concurso 212 fue previo al que realizó para ser juez de primera instancia.

De Pedro ya ha logrado concretar más de 10 concursos mediante una lógica de buscar el acuerdo ya sea con los jueces o con los representantes de la oposición (abogados y legisladores). El diputado le ha impreso esta lógica de "pivote" a la táctica del oficialismo en el Consejo que le ha representado logros en aspectos concretos (como el sistema de presentación de las declaraciones juradas) y reveses en los issues más estructurales, como el control presupuestario del Poder Judicial.

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