Los independentistas de izquierda vascos de la coalición EH Bildu dejaron de ser la primera fuerza municipal en la región con 896 concejales frente a los 1.017 que lograron los nacionalistas moderados del Partido Nacionalista Vasco (PNV), que recuperaron el primer puesto.
Amalgama de partidos independentistas de izquierda, Bildu no resistió el debate generado por su gestión, especialmente en la recolección de la basura allí donde gobernaba desde los comicios de 2011, en los que pudieron participar tras condenar la violencia de la organización terrorista ETA.
En San Sebastián, la joya de la corona de los independentistas, pasaron de gobernar a ser la tercera fuerza política con 6 concejales, frente a los 9 del PNV y los 7 de los socialistas que podrían aliarse.
"Tenemos que hacer autocrítica porque no hemos sido capaces de aglutinar los apoyos suficientes para dar el siguiente paso", afirmó el secretario general de Eusko-Alkartasuna, una de las formaciones integrantes de Bildu, Peio Urizar.
En Vitoria, la capital administrativa de la región tradicionalmente conservadora, el Partido Popular (PP) conservó su mayoría con nueve concejales frente a los seis de Bildu y los cinco del PNV.
El PNV también mantuvo su fuerza en su feudo de Bilbao, la capital económica vasca, con 13 concejales, lejos de los cuatro que logran Bildu, Partido Socialista y PP.
En Cataluña, la conquista de Barcelona por parte de una plataforma de pequeños partidos de izquierda afines al movimiento de los "indignados", Barcelona en Común, desestabilizó a la coalición conservadora Convergència i Unió (CiU), del presidente independentista catalán Artur Mas.
Aunque su formación sigue siendo la primera fuerza en Cataluña, perdió 110.000 votos respecto de las elecciones de 2011, especialmente en Barcelona y su área metropolitana donde vive la mayor parte de los 7,5 millones de habitantes de la región.
La derrota más dolorosa se produjo en la capital. Xavier Trias, alcalde de CiU desde 2011, obtuvo diez concejales contra once de Barcelona en Común y cederá su puesto a Ada Colau, una conocida activista contra los desalojos.
Todo esto llega a cuatro meses de las elecciones regionales de septiembre en esta región, planteadas como un plebiscito para la independencia por Mas.
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |


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