27 de noviembre 2009 - 00:26

Oposición aprovecha error de Cristina y arma sesión el 10 D

Avanza estrategia para arrancar comisiones al kirchnerismo

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Los bloques de la oposición avanzaron ayer con la estrategia que tendrán en Diputados para intentar arrancarle al oficialismo el control de la mayor cantidad de comisiones posibles e, inclusive, la presidencia de la Cámara. Ya definieron que aprovecharán el «error» que cometió el Gobierno al prorrogar las sesiones ordinarias hasta el 10 de diciembre inclusive, lo que le deja un día para sesionar a la nueva Cámara con mayoría opositora. El PJ disidente (entre ellos, el salteño Marcelo López Arias), la UCR y el ARI decidieron convocar a una sesión especial ese día y comenzaron a armar la lista de leyes opositoras que se tratarán. Claro que antes deben garantizarse tener el quórum.

El grupo tiene aún demasiados cabos sueltos en su estrategia por quedarse con la mayoría de los cargos para distribuir. De hecho, ni siquiera organizaron cómo manejar la sesión preparatoria de Diputados del próximo jueves, cuando jurarán todos los diputados y se elegirán los cargos.

Por ejemplo, nadie contempló que ese día no sólo entrarán en el recinto las figuras más pesadas que ingresan a la Cámara, como Néstor Kirchner y Elisa Carrió. Ni que Cristina de Kirchner y sus hijos también estarán presentes para ver la jura del ex presidente, pero mucho menos que el kirchnerismo avanzará para copar todas los palcos y galerías, lo que puede hacer incontrolable la votación de los cargos de presidente, los vicepresidentes y las jefaturas de las comisiones. Que se voten todos o sólo algunos de los cargos también puede definir la elección de ese jueves. Los bloques de izquierda, que esta semana, y también ayer, se reunieron con el resto de la oposición, exigen que haya transparencia absoluta en la negociación. Eso significa que se vote en bloque a las autoridades y la distribución de las comisiones, esto último clave para el futuro control de Diputados.

Los radicales, por ahora, no definieron un camino claro para seguir. Después que el jujeño Gerardo Morales planteó avanzar sobre un acuerdo de toda la oposición para arrebatarle al Gobierno la presidencia de Diputados, ahora parecen más proclives a lograr una posición de fuerza que condicione al kirchnerismo, pero sin golpearlo de muerte.

Eso significa asegurarse el número para imponer algunas votaciones, pero dejando al Gobierno la responsabilidad final de la conducción. Es quizá la posición más lógica para quien ya piensa ser Gobierno en 2011 de la mano de Julio Cobos, pero que tiene el peligro de dejar el camino demasiado libre para que el kirchnerismo, con el control aún de la caja estatal, puede recomponerse en el próximo año.

Así, la UCR alimenta las expectativas del PJ disidente (la fuerza más decidida a conquistar el control de la Cámara) de sojuzgar al kirchnerismo, pero sin definir si está dispuesta a pelear la batalla final.

El lunes todos los bloques opositores comenzarán las reuniones finales para lograr una estrategia común.

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