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Ortelli volvió a vestirse de monarca luego de tres años
Ortelli celebra en el podio ante los fanáticos de Chevrolet, acompañado por su hijo.
Ortelli volvió a demostrar este año que es uno de los mejores pilotos vigentes en el automovilismo argentino y en particular en el TC, sumando a sus condiciones naturales de manejo, experiencia y dotes personales que lo llevan a ser además gran ídolo para los seguidores de la marca Chevrolet y respetado por el resto. El piloto de Salto, además del título, sumó ayer su carrera 256 en la tradicional y popular categoría, integrando el equipo Dole Racing, contando como chasista a Marco Mata, los motores preparados por Johnny Laboritto y, desde dos carreras atrás, con el asesoramiento técnico de Kissling.
Los datos estadísticos del campeón indican que en su historial deportivo dentro del TC logró 27 triunfos en las finales, 67 en las series, marcó la «pole position» en 28 oportunidades, registró 66 récords de vuelta y subió al podio en 67 ocasiones. Este año se había mostrado también como el mejor, al terminar la etapa regular (primeras 11 carreras) en el primer lugar y ganar los primeros siete puntos para la definición del título en las cinco restantes, bajo el sistema play off, con 12 postulantes.
La primera corona de Ortelli en el TC que lo consagraría con el tiempo como uno de los referentes históricos de la categoría, y en particular de la marca Chevrolet, lo obtuvo en 1998. La nómina de campeonatos se incrementó en 2000, 2001 y 2002 en forma consecutiva, para volver a tener el número 1 en 2008. Ayer volvió a campeonar en coincidencia con su otra gran pasión: Boca. Con 38 años y en plenitud, ahora irá en busca de seguir cosechando títulos y poder superar el récord de nueve que logró el histórico Juan Gálvez, en este caso símbolo de Ford. Por lo pronto, igualó el score ni más ni menos que del «Flaco» Traverso, lo que no es moco de pavo.

