Otra renuncia complica más al radical K Miguel Saiz

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Río Negro (de nuestra agencia) - El Gobierno rionegrino se ha convertido en un tembladeral desde que el gobernador Miguel Saiz decidió dar luz verde a una reforma constitucional que permita su reelección por tercera vez consecutiva. Saiz ha sido un incondicional de los Kirchner pese a la asfixia financiera a que lo somete la Nación, y que lo coloca al borde del colapso político con un partido de gobierno -la UCR- dividido en dos o tres facciones y un gabinete que sigue el mismo rumbo. Ayer renunció el jefe del bloque de la Concertación para el Desarrollo (predomina el radicalismo) en la Legislatura -Río Negro es unicameral-, Iván Lazzeri, y hace un mes el propio Saiz expulsó con cajas destempladas a su ministro de Gobierno José Luis Rodríguez y lo reemplazó por el peronista K Diego Larreguy, de General Roca, enfrentado al intendente local, el duhaldista Carlos Soria y posible competidor en 2011. También está enfrentado con el vicegobernador, Bautista Mendioroz; con el presidente del Foro de Intendentes Radicales, Jorge Ferreira; y con el ex diputado nacional, Fernando Frugoni, que se reporta a Gerardo Morales y reniega sin miramientos de la alianza con los K.

Tanto Lazzeri como Rodríguez responden al senador Pablo Verani, quien ha concentrado todos los vientos de fronda del kirchnerismo por su acompañamiento a Julio Cobos que lo coloca en la vereda de enfrente, automáticamente, en el Senado y reniega de los mandatos del gobernador para votar a favor de los proyectos de ley que impulsa el oficialismo nacional. Tanto Verani como Lazzeri y Rodríguez se oponen a la reforma constitucional y en esa cruzada han encontrado el apoyo de otro ministro como Pablo Verani, junior, sobrino del senador y posible hombre de recambio si no prospera la candidatura de su propio tío.

Hasta un alcalde aliado como el frentegrandista, Alberto Wereltinek, al que intentan seducir las distintas capillas radicales, tomó rápida distancia del proyecto reformista de Saiz y consideró inconveniente plantear, en estos momentos, una discusión política por la reforma constitucional. Para el intendente de Cipolletti, existe «un escenario de conflicto importante» motivado por la crisis financiera, la demora en el pago de salarios y la situación de las economías regionales. «El gobernador debe pedir en lo inmediato todas las colaboraciones posibles para lograr la ayuda fiscal de Nación. Río Negro, con este stock de deuda, es una provincia inviable; este año se van a pagar 420 millones de pesos. Es inviable en todos los aspectos; ni los trabajadores están cobrando lo que pretenden ni el equipamiento que hay en salud o en la Policía es el que se necesita. Estamos quebrados», clavó el puñal el cipoleño sabedor de la mezcla de defraudación e irritación que padece Saiz por el mal trato que recibe de la Casa Rosada.

Lazzeri presentó su renuncia en horas de la mañana al gobernador Saiz cuando el protocolo indicaba que podría hacerlo ante el vicegobernador Mendioroz por ser el presidente natural de la Legislatura y después formuló declaraciones a la prensa local: «Hay cuestiones que son obvias: he manifestado públicamente una posición respecto de determinados temas relacionados con la vida institucional y política de la provincia de Río Negro que, evidentemente, van a contramano de la posición del gobernador y del Gobierno, como la reforma constitucional y sus tiempos, fundamentalmente, como tema central, pero no excluyente». El disparador de su dimisión al bloque oficialista fue la confirmación por parte del gobernador de impulsar la reforma y su propia reelección.

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