Otro afroestadounidense resultó muerto por la acción de la Policía, esta vez en Baltimore (Maryland), y es el tercer caso en pocos días. Se trata de Tawon Boyd, de 21 años, quien antes de morir estuvo varios días agonizando a raíz de los golpes que le propinaron cinco policías cuando se encontraba en el suelo. Los agentes llegaron a su departamento después de una llamada por comportamiento extraño por parte del joven, que estaba desarmado. La familia denunció uso excesivo de la fuerza.
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