12 de marzo 2014 - 00:00

Otro clan peronista K para jugar en la lotería de la sucesión 2015

En otra era del peronismo K,“Wado” De Pedro se abraza con Juan Manuel Urtubey, y el M. Evita, rival de La Cámpora, se muestra con el clan lanzado por un jefe camporista. Daniel Scioli y Fernando Espinoza posan por enésima vez. Alicia K reaparece de a poco y De Vido junta alcaldes.
En otra era del peronismo K,“Wado” De Pedro se abraza con Juan Manuel Urtubey, y el M. Evita, rival de La Cámpora, se muestra con el clan lanzado por un jefe camporista. Daniel Scioli y Fernando Espinoza posan por enésima vez. Alicia K reaparece de a poco y De Vido junta alcaldes.
Eduardo "Wado" De Pedro, el neocamporista preferido de Cristina de Kirchner, se abraza en Salta con Juan Manuel Urtubey, el cacique PJ que para el ultracristinismo pesca más cerca de Sergio Massa. "Wado", el más versátil de los comandantes de La Cámpora, además de diputado se sienta en la mesa del PJ, tiene butaca en el Consejo de la Magistratura, pone y saca funcionarios y tiene acceso vip a la Presidente.

Ayer, "Wado" estuvo en Salta con Urtubey con la excusa de recordar otro aniversario del triunfo de Héctor J. Cámpora, el "Tío", el 11 de marzo de 1973, presidente fugaz al que los jóvenes K vindican bautizando a su agrupación emblema La Cámpora. Urtubey inauguró una plaza que llamó Cámpora y, además, recordó a Miguel Ragone, el único gobernador desaparecido.

La postal de "Wado" y Urtubey fue una de las que aportó una fecha antes central en los inicios del kirchnerismo, que tuvo su primer evento propio el 11 de marzo de 2004 en la Costanera, armado por el grupo Michelángelo, espacio que capitaneó Carlos Kunkel. Después del 54% de 2011, Cristina de Kirchner ordenó mudar las festividades K hacia el 27 de abril, fecha de la elección de 2003 en la que Kirchner quedó segundo detrás de Carlos Menem.

Por eso, casi clandestinamente, cuatro tribus K se juntaron ayer al atardecer en Avellaneda para venerar a Cámpora aunque de la tenida no participó, explícitamente, La Cámpora. Dato intrigante: entre los oradores estuvo Fernanda Raverta, que asistió en nombre de José Ottavis, uno de los tres caciquejos mayores del neocamporismo -junto a De Pedro y Andrés "Cuervo" Larroque- , vice de la Cámara de Diputados bonaerense, que lo hizo como referente de Peronismo Kirchnerista, un sello que lanzó como evolución etaria de la JP bonaerense pero, a la vez, opera como una especie de colectora pejotista de La Cámpora.

De madre desaparecida, Raverta es diputada provincial y fue en el verano de 2012 la vocera para pedir una reforma de la Constitución para habilitar un tercer mandato presidencial, en un almuerzo marplatense que encabezó Amado Boudou antes de que estalle el caso Ciccone. Otro elemento agrega interés a esa juntada. El PK de Ottavis, que había presentado en 2013 pero puso a hibernar por la temporada electoral, aparece abrazado al Movimiento Evita (ME) de Emilio Pérsico y Fernando "Chino" Navarro, el inevitable rival interno de La Cámpora en el colectivo Unidos y Organizados (UyO). El MUP de Federico Martelli, dirigente con despacho en el ministerio de Alicia Kirchner, y la Corriente de la Militancia (CdM), trinchera desde la que quiere expandirse Agustín "Chivo" Rossi en alianza con un puñado de intendentes del conurbano -por la CdM fue el diputado y exministro Mario Oporto- completaron el póquer de clanes K que se amontonaron en el teatro Roma de Avellaneda, invitados por el ME bajo el inconfesado deseo de meter a Navarro, "el Chino", en la grilla de candidatos a gobernador 2015.

Siameses

Ottavis
, siamés de Navarro en la Legislatura bonaerense, mandó a calmar a los incómodos con el juramento de que no es rupturista con el neocamporismo sino un sello para contener, para construir identidad propia más volcado al peronismo convencional. Considerado un armador ladino, a Ottavis lo acusan de intentar armar el poscamporismo con su sello PK.

El Peronismo Kirchnerista aparece, además, como otro jugador en la lotería 2015 de la sucesión pankirchnerista. En ese tumulto incierto Sergio Urribarri desembarcó en la provincia de Buenos Aires junto a un puñado de alcaldes y con el patrocinio de Julio De Vido, que también lo arrimó a kirchneristas de Río Negro, como Osvaldo Nemirovsci.

Sigilosamente, a su vez, reapareció Alicia K y lo hizo con una cita en Tigre digitada por la ANSES, aunque no concurrió Diego Bossio, que en reemplazo mandó a su espadón político, Rodrigo Ruete, número dos del organismo.

Otro show diseñado para recordar a Cámpora tenía una lista de oradores llamativa: Fernando Espinoza, jefe del PJ bonaerense, formado en el MUSO en los lejanos 80; el intendente local Pablo Bruera y Daniel Scioli. Estaba todo encaminado hasta que el gobernador le pidió a Bruera que lo postergue para la semana próxima. Espinoza igual visitó, y se sacó una foto con Scioli, gobernador que como Urtubey ayer anfitrión de De Pedro aunque, en términos de un dirigente nestorista, un proto K, ambos -junto a la mayoría de los precandidatos del FpV- son "liberales de baja intensidad".

Dejá tu comentario