19 de noviembre 2014 - 00:00

Otro nuevo récord

Otro nuevo récord
 Si veinticuatro horas atrás sugeríamos que los sucesos en Japón y en la Comunidad Europea no habían resultado gravitantes para lo que pasó en Wall Street, lo mismo debemos argüir ahora, sobre lo acontecido el martes. Es que si bien el Dow marcó su 24° máximo histórico para lo que va del año (el S&P500 el 43°) la volatilidad continúa siendo muy baja (la mayor diferencia intradiaria para lo que va del mes no superó nunca el 0,70%), clásicamente una señal de un mercado que no está actuando en función del arribo de "noticias relevantes". Un reflejo de esto es que ayer el Promedio Industrial apenas sumó el 0,23% trepando a 17.687,82 puntos. Podría creerse que esto de los mercados "tranquilos" es una buena noticia, pero la historia apunta que sólo hemos tenido cuatro episodios tan "calmados" como el actual desde 1928, que en todos los casos marcaron máximos del mercado (que esto pone nerviosos a algunos, se ve en el índice VIX que no sólo no está retrocediendo sino que viene trepando -ligeramente- hace siete ruedas). Más allá de esto, el anuncio que la confianza de los consumidores alemanes registró el mayor incremento en 11 meses fue de todas formas utilizado como excusa para justificar la suba accionaria norteamericana, lo mismo que el anuncio que el primer ministro nipón llamaría a una consulta popular, que sin ambages, será sobre su próximo plan económico (la demora en el incremento del IVA le asegura ganarla). Pero lo cierto es que fueron noticias locales menores, como el acuerdo entre Actavis y Allergan que apuntaló al sector de la salud (trepó el 1,6%, y las biotecnológicas el 2,1%), o el incremento de la confianza entre los constructores que hizo lo propio sobre el sector inmobiliario, lo que más gravitó sobre el mercado bursátil. En tanto, las noticias internacionales se reflejaron en el valor del dólar, que cedió terreno ante el euro, pero se recuperó ligeramente ante el Yen (evidenciando que alguien le cree más a los europeos que a los japoneses). A pesar de esta merma en la moneda, los commodities no pudieron capturar de lleno el efecto, ya que si bien el precio del oro se recuperó 1,2% a u$s 1.197,1 por onza, el precio del petróleo (versión WTI) retrocedió 1,4% a u$s 74,61 por barril. En definitiva, nada nuevo que sea importante.

Dejá tu comentario