La AEA (Asociación Empresaria Argentina), de la que participan los principales empresarios del país, demandó del Gobierno una mayor defensa de los intereses argentinos en el exterior, y reiteró ayer en duros términos su rechazo a las estatizaciones de empresas del grupo Techint dispuestas por Hugo Chávez. El comunicado de la entidad, que preside Luis Pagani (Arcor), afirma que «la discriminación y las estatizaciones atentan contra la integración regional». El comunicado fue dado a conocer antes de la declaración del Gobierno venezolano (ver aparte).
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En diálogo con este diario Jaime Campos, director ejecutivo de AEA, sostuvo que «para empresas como Techint, que se internacionalizan, no hacen inversiones en el exterior para venderlas sino para operarlas a lo largo de décadas. Y eso no se repara con una indemnización».
Lo dicho por el directivo refleja lo que vienen afirmando «sotto voce» los empresarios ya desde que el régimen chavista estatizara Sidor, otra controlada de Techint: el Gobierno exhibe el hecho de que se la haya indemnizado como un logro, cuando en realidad para cualquier empresa, que la priven de un activo en plena producción implica un lucro cesante que no se compensa con el pago de los activos confiscados.
Un cable de la agencia oficial, reproduciendo ayer una supuesta protesta de la presidente Cristina de Kirchner a su par venezolano (ver aparte), no alcanzó para calmar las aguas. La queja off the record de la gente de AEA es porque n hubo una condena pública y oficial del Gobierno ante lo que califican de «nuevo avasallamiento de las inversiones argentinas»; pero tampoco lo hubo desde la oposición, salvo excepciones aisladas. Todavía siguen extrañados en AEA que los apoyos más fuertes hayan provenido de fuentes tan improbables como el líder camionero Hugo Moyano y de la UOM.
El enojo de los empresarios por la pasividad ante las expropiaciones chavistas (o en el mejor de los casos la tímida defensa) se explica en el comunicado: «Las inversiones de empresas argentinas en el exterior, tales como las del prestigioso Grupo Techint en Venezuela, son parte fundamental de la proyección internacional de nuestro país».
Sin embargo, y tal como sucedió el martes en la Junta Directiva de la UIA, lo que disparó la reacción de los empresarios de AEA fueron los dichos de Chávez en el sentido de que las inversiones brasileñas estaban a salvo de estatizaciones, y los de Cristina de Kirchner sobre el lugar de depósito de los fondos cobrados por Techint de Venezuela: «AEA rechaza firmemente toda discriminación por parte del Gobierno de Venezuela de las inversiones argentinas en ese país respecto de las de otros países latinoamericanos».
En forma algo más elíptica de lo que lo hiciera 24 horas antes la UIA, la AEA reclama también que se vete el ingreso de Venezuela al Mercosur, pero con un argumento complementario: no es posible integrar una economía de libre mercado con una de fuerte orientación socialista.
Incompatible
Uno de los socios de AEA le dijo a este diario que «con un régimen no capitalista se puede mantener comercio bilateral y otras relaciones, pero de ningún modo es posible tener un mercado común; es querer mezclar el agua y el aceite, y no pasa en ningún lugar del mundo».
El comunicado dice que «toda economía cuya estrategia consista en la estatización de empresas privadas es incompatible con un proceso de integración económica genuino, como el que estamos construyendo la Argentina y los otros países hermanos de esta región».
Los anuncios de Chávez del viernes pasado, y la nueva falta de respuesta oficial a lo que ya parece una persecución contra una firma argentina, dispararon una ola de reuniones, llamados e e-mails entre los principales empresarios del país, que continúan. La «mesa chica» de AEA (Pagani, de viaje por Europa, participó vía teleconferencia) elaboró con Campos el comunicado, que luego circuló no sólo entre sus miembros sino también entre los dirigentes de otras centrales empresariales (UIA, Sociedad Rural, Cámara de Comercio, etc.).
De todos modos, tras los comunicados difundidos entre el viernes y el martes, ayer pareció ser exclusivamente para AEA: el resto de las entidades se llamó a silencio, y los voceros habituales de Techint tampoco pudieron ser hallados.
Además del mencionado Pagani, de AEA forman parte -entre otros- Paolo Rocca (Techint), Héctor Magnetto (Clarín), Viktor Klima (VW), Enrique Pescarmona, Carlos Miguens (SEDESA), Aldo Roggio (Grupo Roggio), Miguel Acevedo (Aceitera Gral. Deheza), Alfredo Coto, Antonio Gomis Saez (YPF), José Cartellone, Eduardo Elsztain (IRSA), Gustavo Grobocopatel, Juan Bruchou (Citi) y Horst Paulmann (Cencosud).
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