27 de septiembre 2011 - 00:00

Pactos y lifting de boletas, cambios para encarar octubre

Alberto Rodríguez Saá modificó su boleta que era celeste y será blanca. Además cambió la foto. Hermes Binner también pondrá otras imágenes.
Alberto Rodríguez Saá modificó su boleta que era celeste y será blanca. Además cambió la foto. Hermes Binner también pondrá otras imágenes.
Pacífica, sin objeciones, transcurrió ayer la audiencia de oficialización de las boletas con la que los siete candidatos presidenciales que quedaron en pie competirán en octubre. Tan calmo, que María Servini de Cubría pudo despachar el trámite rápidamente.

Un anticipo, quizá, de la campaña de una elección que se proyecta de resultado cantado y que tendrá como mayores atractivos la performance de Cristina de Kirchner -si llega al ansiado 62% de Juan Perón en el 73- y quién se ubica en el segundo escalón.

La cumbre de apoderados se redujo a mostrar las boletas que tienen, en varios casos, cambios. Por caso, Alberto Rodríguez Saá destiñó el celeste pantone para convertir su boleta en una sábana blanca. Y Hermes Binner descubrió la fotografía a colores.

El puntano, que el 14 de agosto puso en el cuarto oscuro una lista de fondo celeste verdoso ayer presentó una variable: la boleta será una sábana blanca con mínimos detalles celestes. El rediseño incorpora un cambio de foto del candidato, en este caso con look verano.

La otra corrección de Compromiso Federal (CP) es que no presentará fórmula a gobernador bonaerense. Tras el rechazo a la postulación de Adolfo Rodríguez Saá el partido consideró «proscripta» esa categoría, bajó al vice José Tagliafico y no presentará reemplazos.

Por esa razón, el CP competirá en la provincia de Buenos Aires con una boleta de cinco tramos a diferencia del resto de los partidos que llevan candidato presidencial que tendrán tiras de seis tramos: presidente, senador nacional, diputados nacionales, gobernador, legisladores provinciales y cargos municipales (intendente y concejales van juntos).

El Frente Amplio Progresista (FAP) también incluye variantes: además de ponerle color a las fotos blanco y negro de Binner, agrega imágenes de otros candidatos, entre ellos el aspirante a senador Jaime Linares y de los primeros dos candidatos a diputado nacional.

Esa boleta podría tener, antes del fin de semana, otro retoque. La Cámara Electoral, que ayer avaló a José «Pepe» Scioli, todavía no resolvió un entuerto del FAP respecto de cómo se debe intercalar el cupo femenino. Se espera que el jueves, a más tardar, se conozca el dictamen.

Es un asunto recurrente y refiere a si las damas deben ir en el segundo o en el tercer lugar. La llave de ese tironeo la abrió hace años Servini de Cubría cuando dispuso que el segundo lugar de las listas de legisladores debía ser ocupado por mujeres para garantizar el cupo femenino.

Cupo

Pero el FAP postuló a Víctor De Gennaro seguido por el radical Omar Duclós y relegó al tercer lugar a Victoria Donda. El juez Manuel Blanco determinó que el cupo se respeta en la medida que de los cuatro primeros lugares dos sean ocupados por candidatas femeninas.

De todos modos, la Cámara podría disponer que Donda escale al segundo lugar en cuyo caso la dirigente de Libres del Sur se haría acreedora del derecho a una foto en la boleta del FAP. Por ahora, sólo De Gennaro y Duclós irán con imagen en la tira binnerista.

Los demás candidatos no introdujeron variantes: el FpV, que postula a Cristina de Kirchner, repitió el modelo que usó el 14 de agosto. Podrán argüir los cabuleros, que aplican a la política las leyes del fútbol, que boleta que gana, boleta que no se cambia.

El Frente Popular de Eduardo Duhalde y Mario Das Neves repite diseño al igual que la Coalición Cívica de Elisa Carrió -a pesar de que ella se corrió de la competencia y pidió que voten a sus legisladores- y UDESO, en el plano presidencial, que propone a Ricardo Alfonsín y Javier González Fraga.

Por último, sobreviviente de las primarias, El Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) tampoco introdujo cambios.

Más aguerrida, se presume, estará la batalla bonaerense por las boletas que se convocó para mañana temprano en las oficinas de Blanco. Allí se conocerá el alcance de la intención de Francisco de Narváez de saturar de rojo su boleta, despegándose de la blanca con letras rojas de Ricardo Alfonsín.

La mutación responde al rediseño de la campaña denarvaísta, digitada por Ramiro Agulla, que pretende una polarización cromática: el rojo de «el Colorado» versus el naranja de Daniel Scioli. Termina de despegarse, además, del otro protagonista de UDESO: Ricardo Alfonsín.

Los lifting de boletas, combinado con cambios en las campañas y pactos visibles pero intransferibles a la oferta electoral del cuarto oscuro -el acuerdo entre De Narváez y Rodríguez Saá requerirá de corte de boletas- forma parte de los intentos de reposicionamiento para octubre.

Los cambios de De Narváez, girando a un rojo total, podría desatar un conflicto con el FIT que eligió ese color para su boleta. Puede ser uno de los expedientes a discutir mañana pero no el único: se espera, además, que haya objeciones internas en el Frente Popular y algunos pedidos para colgar boletas que podrían generar acaloradas discusiones.