La obra fue vendida a un comprador anónimo. El precio estimado era de 500.000 a 700.000 libras, es decir, claramente inferior. El grabado muestra a una joven mujer con un vestido blanco y el cabello largo suelto frente al mar.
El grabado había sido devuelto en noviembre del año pasado por el museo a los herederos de su anterior dueño, Curt Glaser. Glaser, amigo de Munch, fue durante mucho tiempo director de la Biblioteca de Arte Estatal de Berlín.
En 1933, los nazis comenzaron a perseguir a Glaser por su origen judío. Por eso se vio obligado a subastar la obra junto a otras en mayo de 1933. Murió antes del fin de la Segunda Guerra Mundial en el exilio en Lake Placid, Estados Unidos.
| Agencia DPA |


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