A raíz de la crisis del año pasado, Pampa Energía -igual que hicieron varias de las firmas cotizantes- apeló a la recompra de acciones con el doble propósito de mantener su valor bursátil y de recuperar parte del capital que el mercado le había prestado comprando sus papeles.
El límite que imponen las normas bursátiles es del 10% del total del capital; sin embargo, la CNV (Comisión Nacional de Valores) incrementó hasta el 14% la posibilidad de recompra, justamente por los efectos de la crisis sobre el mercado. Al cabo del plazo establecido por la CNV, las empresas tienen dos opciones para las acciones que recompraron:
Pampa Energía optó por esta última, dado que -según explicó la fuente- «creemos que el valor de las acciones sigue muy bajo, y la reducción termina siendo un excelente negocio para los accionistas». Cabe recordar que en 2007 la emisión de acciones de Pampa Energía tuvo un valor de corte cercano a los $ 2,40; en la actualidad el papel se negocia en alrededor de $ 1,60.

