29 de noviembre 2013 - 00:00

Para Europa, sólo ajustes; y para Alemania, gasto

Berlín - El difícil acuerdo de coalición de Gobierno logrado en Alemania implicará un giro en las reformas económicas introducidas hace una década en el país y que son reconocidas por haberla convertido en la fuerza motriz del bloque, dijeron analistas y representantes industriales.

Algunos incluso dijeron que el acuerdo entre los conservadores de la canciller Angela Merkel y el centroizquierdista Partido Socialdemócrata (SPD), logrado el miércoles, puede poner en peligro la competitividad ganada por la mayor economía europea.

El pacto también establece un mal ejemplo para la eurozona, donde Alemania ha insistido en la aplicación de dolorosas reformas estructurales en su intento por superar la crisis de deuda, agregaron analistas.

"En momentos en que otros miembros de la eurozona están llevando a cabo importantes reformas sobre el Estado de bienestar, Alemania está notoriamente eludiéndolas e incluso dando marcha atrás en ellas", dijo Nicholas Spiro, director de Spiro Sovereign Strategy.

El acuerdo de coalición incluye un salario mínimo a nivel nacional de 8,50 euros por hora que se introducirá gradualmente, la posibilidad de jubilarse a los 63 años para los que han trabajado durante 45 años y pensiones más altas para las madres cuyos hijos nacieron antes de 1992.

Sin embargo, los analistas criticaron la falta de ideas sobre cómo impulsar el crecimiento y el empleo y la poca claridad respecto a la inversiones en infraestructura.

La "Agenda 2010" de reformas laborales y sociales lanzada en 2003 por el entonces canciller socialdemócrata Gerhard Schröder fue vista como clave para llevar a Alemania a un envidiado -y a veces criticado- nivel de competitividad.

"En pocas palabras, el mensaje del nuevo Gobierno alemán para Europa es: 'Confusión para la gente'", dijo el economista de ING Carsten Brzeski en Twitter.

"¿Dónde están las reformas estructurales?, se preguntó.

Considerando que la futura coalición gobernante se comprometió a no aumentar los impuestos -una demanda clave de los conservadores, que obligaron al SPD a abandonar su promesa de campaña de aumentar la carga tributaria a los ricos-, conseguir dinero para infraestructura, educación e investigación parece que será muy complicado.

El acuerdo incluye un gasto adicional de 23.000 millones de euros durante los próximos cuatro años, según algunas fuentes, aunque otros dicen que el gasto será cercano a los 40.000 millones de euros.

"Al acuerdo de coalición le falta el espíritu de la gran ambición: demasiado poco dinamismo, muchos giros hacia atrás y demasiados cheques sin fondos", dijo Hannes Hesse, director de la Federación Alemana de Ingeniería (VDMA).

Carsten Nickel, analista político de Teneo Intelligence, dijo que el acuerdo reconoce que las reformas de la "Agenda 2010" tuvieron algunos efectos secundarios indeseados que era necesario abordar.

"La introducción de un salario mínimo reconoce y consolida el hecho de que, como resultado de las reformas, Alemania tiene un segmento (poblacional) de bajos salarios en su economía actual", dijo Nickel.

Agencia Reuters

Dejá tu comentario