6 de agosto 2009 - 00:00

Para Monsanto, es un buen momento para sembrar maíz

Sobre el comienzo de la siembra de maíz, y mientras aún no se define el futuro de este cultivo en las principales zonas agrícolas, un informe de la firma Monsanto asegura que el escenario es propicio para implantar el cereal. Entre los principales argumentos, la multinacional estadounidense puntualiza una baja de los arrendamientos «en alrededor del 25%» y en el precio de los fertilizantes y agroquímicos.

Estos factores generarían una «fuerte disminución en los costos del maíz y una mejor relación en los rindes de indiferencia», al decir de Monsanto, que calcula en entre 40 y 58 quintales por hectárea los rindes de indiferencia para el maíz, con campo propio. La firma también destaca la importancia de la rotación del cultivo, incluyendo maíz, para obtener mejor producción de soja. Veamos los puntos destacados del informe de Monsanto que incluyó, según indicó la empresa, un relevamiento sobre casi 500 productores de la zona núcleo:

  • El maíz es un cultivo que a lo largo de las últimas campañas consolidó una fuerte estabilidad en los rendimientos. En los últimos 30 años, aumentó un 110% su rendimiento, mientras que el de soja lo hizo a razón del 45%.

  • En los casos en que se seleccionaron lotes de maíz y soja de primera a la par, en la misma condición de ambiente los rendimientos de maíz oscilaron entre 25 y 130 quintales por hectárea, con un rendimiento medio de 80,26 quintales, mientras los rendimientos de soja lo hicieron entre los 0,8 y los 46 quintales, con un rendimiento medio de 21,6 quintales. El 4% de los lotes de maíz evaluados presentaron un margen bruto negativo. El promedio fue de u$s 252. El 15% de los lotes de soja evaluados tuvieron margen bruto negativo, con un promedio de u$s 188.

  • Sobre cultivos de soja, los lotes provenientes de maíz presentaron en el 50% de los casos rendimientos superiores en un 12,9% a los provenientes de soja.

  • Fue en los ambientes con deficiencia de agua en los que se obtuvo una mayor diferencia, con un incremento superior al 15% en el 50% de los lotes evaluados. Destacan que es en estos ambientes donde se obtiene el mayor beneficio por la mitigación de estrés. A la luz de estos resultados, quizás es el momento de cuestionar la vigencia del paradigma «el maíz es más riesgoso que la soja ante situaciones de estrés».

  • Como resultado de una caída en la producción global y un aumento del consumo se produce una pérdida de existencias (de maíz) que se estiman en 20 millones de toneladas, pasando de 137 a 117 millones proyectados para fines de 2010. Esta caída de las existencias finales a nivel mundial se produce en un momento donde se consolida un sostenido crecimiento de la demanda mundial de maíz, por una recuperación en el consumo mundial de carnes. Además, se proyecta un crecimiento del consumo de maíz para convertir en etanol de 9 millones de toneladas hasta llegar a los 104 millones durante 2010, debido al porcentaje de cumplimiento de corte obligatorio implementado por ley en los Estados Unidos.

  • Informes de reconocidas instituciones muestran un rendimiento de indiferencia para el cultivo de maíz en campo propio de 36 quintales por hectárea y de 69 quintales en campos alquilados en la zona núcleo. Si tomamos un rinde probable de 100 quintales en zona núcleo, estamos ante un ingreso neto de 64 quintales, que a valores de hoy y descontando gastos de flete y comercialización equivalen a un ingreso de u$s 600 por hectárea.

  • Es muy probable que la soja tenga un mayor ingreso neto, de la misma forma que presta a confusión comparar el margen del cultivo de maíz en un campo que paga arrendamiento base soja. Aquellos productores con campo propio saben muy bien que deben incluir en la rotación el maíz.
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