Oviedo Matto hizo un "pedido de permiso" y cedió el puesto de presidente del Senado y del Congreso bicameral al liberal Alfredo Jaeggli, que lo asumió en una sesión extraordinaria, informó la Cámara alta en un comunicado. Jaeggli explicó que su predecesor quiso así "transparentar" el proceso de compra, por parte del Estado, de 5.747 hectáreas de tierra de una empresa de la que su padre es accionista, por un valor de 60.000 millones de guaraníes, el miércoles de Semana Santa. La oposición colorada y la izquierda se quejaron de que la sesión comenzara antes de llegar ellos a la Cámara, impidiendo su objetivo, que era lograr la destitución de Oviedo Matto.
Oviedo Matto es miembro de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE), del fallecido general Lino Oviedo, partido que el pasado día 3 pactó dar su "voto útil" al liberal Efraín Alegre en los comicios generales del próximo domingo. Según la oposición, el acuerdo fue facilitado por el "negociado" de las tierras, adquiridas por el Instituto de la Tierra (INDERT), cuyo titular, Luis Ortigoza, fue imputado por la Fiscalía y ayer fue destituido por el presidente Federico Franco.
Oviedo Matto acusó ayer de "persecución" a los colorados que querían destituirlo, mientras Ortigoza dijo que ha sido víctima de la "histeria electoral" y defendió que el negocio fue "impecable" pese a que la Fiscalía sospecha que causó perjuicio patrimonial porque pagó un valor "muy superior" al que poseen las tierras. "Que se investigue, y si hay alguna situación, que se castigue. Yo no conozco el caso", mantuvo el candidato presuntamente beneficiado, Alegre, en entrevista ayer con la Radio Monumental.
Negó también otras acusaciones que le hace su principal rival por la presidencia de Paraguay, el colorado Horacio Cartes, como el uso de fondos de la hidroeléctrica estatal Yacyretá para su campaña.
Alegre fue ministro de Obras Públicas del Ejecutivo del ya destituido presidente Fernando Lugo, quien lo había relevado de su cargo en junio de 2011 acusándolo de hacer "prebendarismo" desde su despacho. El candidato oficialista defiende, sin embargo, su gestión y promete 200.000 puestos de trabajo, buena parte gracias a las inversiones en infraestructura.
En las últimas semanas, el Gobierno de Franco no ha parado de anunciar éxitos de sus meses de gestión, comenzada tras la destitución de Lugo en junio de 2012.
Se han sumado campañas de vacunación contra la gripe o el virus del papiloma humano, éxitos en la lucha antidroga y datos económicos que mejoran ampliamente las previsiones iniciales, como el crecimiento del PBI en 2013, que el Banco Central elevó el pasado viernes al 13% (dato insólito sólo conseguido en 2010) frente al 10,5 % estimado al comienzo del año.
Ante las críticas de electoralismo y abuso de la maquinaria del Estado a favor de Alegre, el ministro de Obras Públicas, Enrique Salyn Buzarquis, habló ayer de cumplimiento de promesas, a las afueras de Asunción, donde acudió acompañado por la primera dama del país, la diputada Emilia Alfaro.
| Agencias EFE y DPA |


Dejá tu comentario