5 de diciembre 2012 - 00:00

Paraguay dio media sanción a retenciones

Asunción - El Senado paraguayo dio media sanción ayer a un proyecto de ley que fija impuestos a las exportaciones de granos, pese al rechazo de los productores del cuarto exportador mundial de soja que denunciaron una maniobra política detrás de la medida.

La iniciativa establece un impuesto del 10% a la exportación de soja, trigo, maíz y girasol, pero el Poder Ejecutivo tiene la facultad de disminuir el porcentaje en los años en que la relación entre la producción y el precio sea deficitaria, dijo el senador Marcelo Duarte.

«Es un impuesto proteccionista más que recaudador porque busca desalentar la exportación de granos en estado natural, de manera que los mismos queden a disposición para la industria nacional», dijo Duarte, quien pertenece al centroderechista partido Patria Querida. Y agregó: «No hubo mayor oposición y va a ser aplicado ni bien se convierta en ley».

Paraguay produce entre 12 y 15 millones de toneladas de granos anualmente y espera levantar en este ciclo un récord de 8,4 millones de toneladas de soja.

La producción de maíz, la segunda en importancia después de la soja, fue de 3,1 millones de toneladas en 2011, según datos oficiales.

Los productores afirman que además de pagar un impuesto a las actividades agropecuarias, aportan al fisco mediante el Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto Selectivo al Consumo. El único antecedente de un gravamen a las exportaciones fue un impuesto transitorio del 4% aplicado en 2004.

Perjudicados

«Éste es un impuesto inconsistente. En todo el mundo se paga impuestos sobre las ganancias y acá se va a imponer un impuesto sobre la exportación. Esto va a terminar perjudicando al último eslabón de la cadena que es el agricultor», dijo Regis Mereles, dirigente de la Asociación de Productores de Soja (APS).

El proyecto tendrá que ser analizado por la Cámara de Diputados, aunque podría quedar relegado debido al receso legislativo que comienza el 21 de diciembre.

El presidente Federico Franco, quien se ha mostrado muy próximo a los productores de soja desde que asumió en junio, puede vetar la ley, pero el Congreso tiene facultades para anular esa desaprobación con una mayoría calificada.

La decisión adoptada a cuatro meses de las elecciones generales dotará de recursos al fisco tras la sanción el lunes de un presupuesto con un importante déficit para 2013, al tiempo de atraer votos de movimientos sociales y campesinos que rechazan el cultivo extensivo de la soja, dijo Mereles.

Los exportadores sostienen que el impuesto terminará beneficiando a las industrias procesadoras de granos, un sector que se está expandiendo con la instalación desde este año de grandes plantas pertenecientes a multinacionales como Archer Daniels Midland (ADM), Bunge, Louis Dreyfus Commodities y Noble.

Agencia Reuters

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