20 de julio 2011 - 00:56

Paraguay, finalista afortunado

El festejo loco de los paraguayos, que después terminó en un escándalo entre los jugadores de los dos equipos. Venezuela mereció ganar, pero Paraguay es el finalista y jugará el domingo ante Uruguay.
El festejo loco de los paraguayos, que después terminó en un escándalo entre los jugadores de los dos equipos. Venezuela mereció ganar, pero Paraguay es el finalista y jugará el domingo ante Uruguay.
Paraguay es finalista de la Copa América sin ganar ningún partido. Con 5 empates y dos definiciones por penales, tiene la oportunidad de ser campeón el domingo ante Uruguay.

Venezuela fue mucho más que Paraguay, en actitud, pero también en juego, donde Juan Arango y César González manejaron todos los tiempos del partido y José Salomón Rondón fue una pesadilla para la defensa paraguaya.

Paraguay no tuvo conductor y estuvo quebrado en la mitad de la cancha, con una defensa firme, donde Justo Villar volvió a ser figura y una delantera donde Haedo Valdez hizo un gran esfuerzo para suplir la falta de movilidad de Lucas Barrios.

Venezuela generó muchísimas situaciones de gol y hasta tres tiros en los postes, en un partido donde estuvo muy cerca de hacer historia.

Paraguay se defendió a veces con brusquedades y otras con la fortuna de su lado ante un Venezuela que jugó un gran partido y que mereció quedarse con un triunfo que se le negó.

El partido terminó en un escándalo de trompadas entre los jugadores por la impotencia de los venezolanos y por la reacción de los paraguayos, que fueron a cargarlos.