10 de julio 2015 - 00:00

Paraguay recibe hoy con alegría al Papa y su palabra reparadora

El Retablo, el altar de estilo barroco realizado especialmente para la misa en Ñu Guazú, está hecho con 200.000 cocos, 40.000 espigas de maíz y 1.000 calabazas y zapallos. Barroco con mucho color local.
El Retablo, el altar de estilo barroco realizado especialmente para la misa en Ñu Guazú, está hecho con 200.000 cocos, 40.000 espigas de maíz y 1.000 calabazas y zapallos. Barroco con mucho color local.
 Asunción - El papa Francisco llegará hoy a Paraguay, último destino de su gira por Sudamérica, donde se espera la recepción más multitudinaria. Desde ayer se percibe en esta ciudad un clima de fiesta y de fuerte expectativa por su mensaje de "revolucionar la evangelización" en un país en el que la Iglesia es frecuentemente criticada por poner más énfasis en las formalidades que en los contenidos de la fe.

El Sumo Pontífice arribará esta tarde al aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, en el vecino departamento de Luque, desde donde se trasladará hacia el centro de Asunción para mantener un encuentro con el presidente Horacio Cartes. Éste es un católico no practicante que, no obstante, participará como anfitrión de las dos ceremonias religiosas que el Santo Padre oficiará durante el fin de semana.

Desde una hora antes de la llegada de Francisco y hasta una hora después, el tráfico aéreo en esa terminal estará cerrado por razones de seguridad.

La autopista que une el aeropuerto con la capital era decorada ayer contra reloj por empleados estatales, aprovechando que la lluvia que se registró en los últimos días dio un respiro.

Banderas nacionales y la insignia blanca y amarilla del Vaticano adornarán los frentes de instituciones públicas y las escuelas, donde además se colocaron carteles con frases del Papa, como "la educación es un acto de amor" y exhortaciones de "atreverse a vivir la paz, la alegría y el amor".

Los vecinos también embellecieron espontáneamente los frentes de sus casas, que adornaron con motivos papales. "Es un suceso que despierta el orgullo de todos los paraguayos", comentó Gonzalo, en una calle céntrica de Asunción.

Luego de los encuentros protocolares de hoy con autoridades del Gobierno y la Iglesia local, mañana comenzará la actividad fuerte del papa Jorge Bergoglio con una visita al hospital pediátrico Niños de Acosta Ñu, en el departamento de San Lorenzo.

Desde allí se dirigirá al santuario de la Virgen de Caacupé, donde oficiará una misa que, de acuerdo con fuentes cercanas a la comitiva papal consultadas por esta enviada, dará uno de los mensajes más trascendentes de su gira. Allí se espera, además, la presencia de cientos de miles de argentinos que ya comenzaron a ingresar a Paraguay por vía terrestre.

El vínculo de Francisco con la patrona de los paraguayos comenzó años atrás cuando, como arzobispo de Buenos Aires, concurría a la capilla ubicada en la Villa 21.

Mañana finalizará con un encuentro con representantes de la sociedad civil, con la inédita participación de un grupo de activistas por los derechos de los homosexuales, Somos Gay. Ésa será una muestra de apertura muy importante de Francisco, coinciden fuentes eclesiásticas en este país.

El domingo, el Papa visitará el humilde barrio asunceño de Bañado Norte y oficiará misa en el campo de la Fuerza Aérea paraguaya Ñu Guazú, donde los organizadores estiman la presencia de más de un millón de personas.

En total, las autoridades proyectan que más de 2,5 millones de fieles se movilizarán durante los tres días que el Sumo Pontífice estará en este país, aunque algunos sostienen que esas estimaciones se quedarán cortas.

Los primeros grupos de peregrinos, la mayoría proveniente de Brasil, comenzaron ayer a recorrer las calles de Luque. "Somos 112 jóvenes que venimos desde San Pablo. Lo vimos en Río de Janeiro (en 2013), pero Francisco es un papa que llama a la conversión de todos nosotros, por eso vinimos ahora a Paraguay", afirmó Densy, coordinadora del grupo, a Ámbito Financiero.

En Ñu Guazú, donde recitará el ángelus que será transmitido a todo el mundo, Francisco regalará a los paraguayos algunas palabras en guaraní, la lengua originaria del país.

La misa, que contará con la participación de la presidente Cristina de Kirchner (ver aparte), quien llegará a Asunción mañana a la noche, será celebrada en un altar único, construido durante más de un año por el artista Koki Ruiz y los habitantes del pueblo Tañarandy, en el departamento de Misiones. El Retablo, como fue bautizado, es una muestra de cultura popular paraguaya y está hecho a base de productos tradicionales, como cocos y maíz.

"Encontré que el afecto que queríamos devolverle al Papa por consentirnos elogiando a la mujer paraguaya era enorme. Todo el mundo estuvo dispuesto a ser parte de la obra escribiendo su nombre en los cocos con un cariño fraternal, no formal. Un cariño inmenso para un tipazo que nos consintió desde el principio", aseguró Ruiz a este diario en el predio de Ñu Guazú mientras se daban los últimos retoques al altar.

Allí se espera el mensaje más fuerte de Francisco condenando la desigualdad que reina en la sociedad paraguaya, marcada por un inequitativo reparto de la propiedad de la tierra y por un elevado índice de pobreza, sobre todo en áreas rurales.

"La Iglesia paraguaya se convirtió en algo burocrático, lejano, que se siente con mucho poder. Pero Francisco no es así; su mensaje es otro", dijo Aníbal, un comerciante que se declara católico, pero que no respeta los ritos formales, como ir a misa. "Ser cristiano es estar atento a las necesidades del otro, como enseña el Papa", añadió convencido.

Antes de emprender el regreso a Roma, la agenda se completará con un encuentro con los jóvenes en la costanera asuncena y con una breve parada en el santuario Ycuá Bolaños para bendecir a los familiares de las más de 400 víctimas del incendio en ese supermercado ocurrido en 2004.

Todo un país espera al papa argentino. Y que, con él, llegue su mensaje sanador de fe y esperanza.

(*) Enviada especial a Paraguay

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